23 de octubre de 2025

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) – Millones de personas obligadas a abandonar sus hogares a causa de los conflictos, la pobreza o los cambios climáticos han configurado un complejo escenario global en el que la teología desempeña un papel crucial en el estudio de las migraciones, ofreciendo una perspectiva desde la que examinar las dimensiones morales, éticas y espirituales de estos movimientos humanos.
Así se ha puesto de relieve en la conferencia internacional «Migration, a pilgrimage of hope» (Migración, un peregrinaje de esperanza), celebrada en la Pontificia Universidad Urbaniana, que ha organizado el evento junto con el Scalabrini International Migration Institute (SIMI) y la Universidad de Notre Dame, entre otras instituciones. Académicos, teólogos, líderes religiosos, representantes de ONG, organizaciones eclesiales y comunidades de migrantes y refugiados de todo el mundo se han reunido con el objetivo de explorar las intersecciones entre la migración y la teología, ofreciendo un espacio de reflexión y diálogo, así como acciones pastorales concretas sobre cuestiones clave del fenómeno, como la acogida, la protección, la promoción y la integración.
Los distintos ponentes que han intervenido durante los dos días de trabajo han insistido en que la teología puede ofrecer respuestas significativas, promoviendo los principios de acogida, solidaridad y dignidad humana. Han subrayado que, mediante el diálogo interreligioso y la profundización en la doctrina cristiana, es posible tender puentes de comprensión y apoyo a los migrantes y refugiados, contribuyendo así a la construcción de sociedades más justas e inclusivas.
«La Iglesia está llamada no solo a reaccionar, sino a estar presente de manera profética, ofreciendo lugares de acogida, promoción humana, caminos de integración y palabras de esperanza», ha afirmado en la apertura del congreso el cardenal Luis Antonio Gokim Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización, Sección para la Primera Evangelización y las Nuevas Iglesias Particulares, y gran canciller de la Pontificia Universidad Urbaniana. «Las migraciones no son solo un desafío, sino una oportunidad extraordinaria para renovar el entusiasmo misionero de la Iglesia y vivir de manera más auténtica el Evangelio del encuentro. Por lo general -ha añadido el cardenal- pensamos en la misión como ir a lugares distintos del nuestro, y es justo que sea así. Pero, a través de los migrantes, diferentes partes del mundo se entrelazan, ofreciendo nuevos espacios y nuevas comprensiones de la misión».
El cardenal Fabio Baggio, subsecretario del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, ha concluido las dos primeras jornadas de encuentros, mientras que hoy, 23 de octubre, el grupo tiene prevista una visita a Casa Scalabrini 634, sede de la Agencia Scalabriniana para la Cooperación y el Desarrollo en Roma, donde se acoge a familias y jóvenes refugiados en régimen de semiautonomía, antes de concluir el programa en el Borgo Laudato Sì.