24 de marzo de 2026
Sexta de ocho hijos de Brígida (s. Brígida de Suecia) y Ulf, Catalina nació en Suecia en 1331. Fue educada en las costumbres y preceptos de la Iglesia católica y educada en el amor cristiano al prójimo. Como testigo del proceso de canonización de su madre declaró: «Recuerdo cómo mi Madre me llevaba con mis hermanas, cuando iba a visitar los hospitales que había construido, y con sus propias manos, sin asco, bendaba sus heridas». En efecto, Brígida deseaba que sus hijos aprendieran a servir al Señor en los pobres y enfermos. Catalina creció en ese clima fuertemente evangélico. Pero todavía era una jovencita cuando su madre fue llamada a la corte sueca como institutriz de la joven esposa del rey Magnus Eriksson, Blanca de Namur. Catalina fue confiada, junto con su hermana Ingeborg, al monasterio cisterciense de Riseberga. Unos años más tarde, Brígida dejó Estocolmo debido a algunos desacuerdos con la familia real y porque estaba angustiada por la muerte de su hijo Gudmar, de sólo 11 años. Y como Brígida, deseaba profundizar en las raíces de su fe, se fue en peregrinación con su marido y Catalina esta vez fue acogida, para continuar sus estudios, en el convento dominicano de Skenninge con su hermana Cecilia. Esa vida itinerante en los conventos le hizo sufrir mucho por la falta de vida familiar normal.
