09 de enero de 2026
Estas experiencias misioneras nos recuerdan que ser Iglesia es salir, encontrarse y compartir, haciendo visible el Evangelio en la vida cotidiana de la Diócesis de Valparaíso. Cada verano, la misión vuelve a ponerse en camino en la Diócesis de Valparaíso. No como una actividad aislada, sino como una experiencia profundamente evangélica, donde la Iglesia se hace cercana, se deja tocar por la vida de las personas y anuncia, con gestos sencillos, la alegría de creer.
La misión nace del corazón mismo del Evangelio. “La Iglesia existe para evangelizar” (Evangelii Nuntiandi), nos recuerda la Iglesia, y esa certeza se vuelve concreta cuando jóvenes y comunidades enteras deciden salir, tocar puertas, escuchar historias y compartir la fe allí donde la vida acontece. Como ha señalado el Papa León, la misión comienza cuando permitimos que el Evangelio transforme nuestra vida y nos impulse a caminar junto a los demás, especialmente con quienes más lo necesitan.
Ese espíritu es el que anima hoy a diversas comunidades de nuestra diócesis, que han iniciado experiencias misioneras marcadas por el encuentro, la cercanía y la esperanza.
En La Calera, jóvenes de la Parroquia Santo Nombre de Jesús —de Confirmación, EJE, ENE y Primeras Comuniones— recorrerán el sector de la Capilla Sagrada Familia en Artificio, llevando la presencia de la Iglesia a los hogares. Junto a ellos, 60 jóvenes de la Universidad de los Andes misionarán en el sector Trigal, compartiendo su fe y su entusiasmo entre el 6 y el 14 de enero.
En Villa Dulce, la misión adquiere un rostro especialmente solidario. La Parroquia San José estará presente primero en Villa Dulce Bajo y luego en el sector Canal Beagle, una zona golpeada por los incendios. Allí, del 12 al 25 de enero de 2026, los misioneros buscarán acompañar, escuchar y reconstruir vínculos, recordando que la Iglesia no abandona a sus comunidades en los momentos difíciles.
La experiencia de Misión País también se hace presente en nuestra diócesis, en Playa Ancha y Nueva Aurora. En la Parroquia Medalla Milagrosa, el padre Cesará Flores comparte la alegría de recibir a cerca de 30 jóvenes universitarios:
“Ellos recorrerán nuestro sector parroquial, visitando casa por casa, acompañando especialmente a los adultos mayores y enfermos, y anunciando la alegría de ser cristianos. Por las tardes tendremos talleres, actividades recreativas y encuentros comunitarios. Los jóvenes llenan de vida nuestra parroquia”.
En Nueva Aurora, Viña del Mar, la Parroquia San Rafael vivirá con alegría la llegada de Misión País. Su párroco, padre Carlos Suárez, comparte en concreto las actividades de los jóvenes:
“Entre el 5 y el 14 de enero vendrán alrededor de 30 jóvenes de Misión País que desarrollarán la misión en el sector de la Capilla Dolores Sopeña, en Villa Linda. Habrá actividades para niños, jóvenes, adultos y adultos mayores; celebraciones, adoración al Santísimo, viacrucis, talleres y juegos. Pero, sobre todo, visitaremos los hogares para llevar la Buena Noticia del Evangelio a quienes están solos, a los enfermos y a toda nuestra comunidad de Nueva Aurora”.
En Parroquia Santa Bárbara de Casablanca, el padre Sebastián Vásquez destaca cómo la misión renueva la esperanza de la comunidad:
“La misión siempre es un tiempo de gracia. Este verano recibimos a UC SIEMBRA en Las Dichas y luego a jóvenes de la parroquia Jesucristo Resucitado de Maipú en el sector de La Viñilla. Ver el entusiasmo juvenil y cómo se comprometen con la comunidad es un regalo que fortalece nuestra fe y nuestra vida parroquial”.
Así, paso a paso, puerta a puerta, las misiones van tejiendo comunidad y anunciando que Cristo sigue caminando con su pueblo. Estas experiencias nos recuerdan que ser Iglesia es salir, encontrarse y compartir, haciendo visible el Evangelio en la vida cotidiana de la Diócesis de Valparaíso.
Fuente: Delegación para las Comunicaciones Diócesis de Valparaíso
Valparaíso, 08-01-2026
