En apenas una semana el P. Antonio María Domenech, párroco rural en la Diócesis de Cuenca (España) y misionero de Cristo Rey, ha impulsado que numerosos fieles hayan encargado más de 100 Misas por las almas del purgatorio. “Gracias a Dios que en una semana ya hemos pasado de 110 misas”, puntualiza. En conversación con ACI Prensa, el presbítero, que cuenta con más de 7.000 seguidores en la red social X (antes Twitter) y más de 17.000 en YouTube, explica que la campaña iniciada coincidiendo con el inicio de la Cuaresma tiene por objetivo “revitalizar el rezar por las almas del purgatorio por las que nadie reza”. El P. Domenech detalla que, si bien desde la parroquia de Santa María del Campo Rus se canaliza parte de los donativos para el encargo de Misas por esta intención, anima a ”que cada uno vaya a su parroquia y le pida a su párroco una Misa por las almas del purgatorio, o dos, o cinco”.
20 de febrero de 2024
“Una forma excelente” de dar limosna
Por su parte, el Directorio para el Ministerio y la Vida de los Presbíteros, publicado en 2013 por la Congregación —hoy Dicasterio— para el Clero, afirma en su número 69 que “con el fin de participar a su modo en el sacrificio del Señor, no sólo con el don de sí mismos sino también de una parte de lo que poseen, los fieles asocian una ofrenda, normalmente pecuniaria, a la intención por la cual desean que se aplique una santa Misa”. Además, añade que “no se trata de ningún modo de una remuneración, al ser el sacrificio Eucarístico absolutamente gratuito” y que “la ofrenda para la celebración de santas Misas se debe considerar ‘una forma excelente’ de dar limosna”. Como recomendación, el Directorio asume que los sacerdotes deben alentar esta práctica “con una catequesis adecuada, explicando a los fieles su sentido espiritual y su fecundidad”. Por otro lado, advierte, que “cualquier apariencia de lucro o simonía – aunque fuese mínima- causaría escándalo”, por lo que hay normas establecidas por el Código de Derecho Canónico.
