15 de junio de 2026
La Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea (COMECE), en cooperación con la Fundación Caritas in Veritate, organizó el pasado 9 de junio una conferencia titulada “El espacio exterior: una nueva frontera del bien común”. Representantes de la Iglesia Católica y de las instituciones de la Unión Europea, así como diplomáticos, académicos y expertos, se reunieron en este evento para reflexionar sobre las implicaciones éticas, políticas y estratégicas de la gobernanza y la sostenibilidad del espacio exterior en un mundo cada vez más interconectado. Según precisó la COMECE en un comunicado, la conferencia se celebró en el contexto de un “sector espacial mundial en rápida evolución” que durante los últimos años se ha convertido en un ámbito de creciente interés estratégico, económico y científico. “Junto con las crecientes ambiciones de las potencias espaciales ya establecidas —expresa la COMECE— un número cada vez mayor de países busca desarrollar o ampliar su presencia en el espacio”. Al mismo tiempo, el sector también ha experimentado un aumento significativo de actores privados, “cuyo papel cada vez más relevante en el despliegue de satélites, la exploración espacial y las actividades comerciales está transformando el panorama de la gobernanza espacial”. Todo ello pone de relieve la urgencia de fomentar el diálogo y la cooperación internacionales para garantizar que el espacio exterior siga estando al servicio del bien común y que su exploración y utilización continúen siendo la “provincia común de la humanidad”, accesible con fines pacíficos y sostenibles, en beneficio e interés de todos los países, de conformidad. Mons. Ettore Balestrero, Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas y presidente de la Fundación Caritas in Veritate, se encargó de inaugurar el evento junto al P. Manuel Barrios Prieto, secretario general de la COMECE. Ambos subrayaron la profunda dimensión moral de estas cuestiones, ya que “afectan a la paz, la justicia y la dignidad de las generaciones presentes y futuras”. Mons. Balestrero afirmó que “no debemos convertir el espacio en una jungla”, ya que no se trata de “una frontera sin ley” regida por el principio de “quien llega primero, se sirve primero”. El prelado subrayó que ofrece a la humanidad “una invitación a evitar la repetición de muchos de los errores cometidos en la Tierra. Por ello, el espacio debe explorarse con responsabilidad, solidaridad y respeto por el principio de subsidiariedad, en beneficio de las generaciones presentes y futuras”. Por su parte, el P. Barrios señaló que, en un mundo cada vez más polarizado, “la Unión Europea y sus instituciones tienen un papel importante que desempeñar para orientar a la humanidad en la gestión prudente de estas cuestiones”. Destacó también algunas iniciativas, como la propuesta de una Ley Espacial de la UE, el desarrollo de un Escudo Espacial Europeo y las inversiones en diferentes programas que, a su juicio, “reflejan la creciente responsabilidad de la UE en la configuración de la gobernanza de las actividades espaciales”. Durante la conferencia se proyectó Outer Space and Humanity at a Crossroads: Reflections on a New Frontier of the Common Good» (El espacio exterior y la humanidad en una encrucijada: reflexiones sobre una nueva frontera del bien común), la cual ofrece reflexiones éticas interdisciplinarias y recomendaciones sobre las oportunidades y responsabilidades asociadas a la creciente presencia de la humanidad en el espacio exterior. Los participantes también reflexionaron sobre la creciente importancia del espacio exterior para las comunicaciones, la seguridad, la vigilancia medioambiental y el desarrollo tecnológico, al tiempo que abordaron desafíos emergentes como “los desechos espaciales, la congestión de la órbita terrestre baja y el riesgo de militarización del espacio”. Asimismo, se prestó especial atención a las dimensiones éticas de las actividades espaciales y a la necesidad de marcos de gobernanza capaces de equilibrar la innovación tecnológica, las consideraciones de seguridad y la responsabilidad de salvaguardar el bien común para las generaciones presentes y futuras. La Conferencia reafirmó la importancia de promover un enfoque centrado en la persona para el progreso científico y tecnológico, guiado por la responsabilidad ética, la cooperación internacional y el compromiso con la paz, según indicó la COMECE. “A medida que la presencia de la humanidad más allá de la Tierra continúa expandiéndose, los participantes destacaron la necesidad de garantizar que el espacio exterior siga siendo un patrimonio compartido cuya exploración y utilización contribuyan al florecimiento de toda la familia humana”, expresa el comunicado. Este evento formó parte de los esfuerzos de la COMECE para fomentar el diálogo entre la Iglesia Católica, las instituciones de la Unión Europea y la sociedad civil sobre los desafíos políticos emergentes que afectan al futuro de la humanidad y al bien común.
