03 de julio de 2026
El mes de julio está dedicado a la Preciosísima Sangre de Cristo. Los católicos creemos que la sangre que Jesucristo derramó en la cruz de modo cruento es la misma sangre sacramental (vino consagrado) presente en la Eucaristía, entregada también, pero de modo incruento. Julio, mes en el que se ha celebrado tradicionalmente la Solemnidad de la Preciosa Sangre de Cristo, ha quedado como un mes en el que cada día estamos invitados a contemplar el misterio de la sangre de Nuestro Señor, sangre con la que se pagó el precio de la redención humana.
Historia de una celebración Según la Enciclopedia Católica, el origen de esta celebración se remonta al siglo XIX, cuando el Beato Papa Pío IX se encontraba exiliado en Gaeta (Italia) durante la primera guerra de la independencia italiana (1848-1849). En Gaeta, al Papa le acompañaba Giovanni Merlini (1795-1873), tercer superior general de los Padres Misioneros de la Preciosísima Sangre, fundados por San Gaspar del Búfalo (1786 – 1837). Merlini recomendó al Papa hacer un voto en el que prometiera extender la fiesta de la Preciosísima Sangre a toda la Iglesia si volvía a salvo del exilio a tomar posesión de los dominios papales. Pío IX consideró el asunto y, poco tiempo después, envió un mensaje a Merlini a través de uno de sus ayudantes: “El Papa no considera oportuno obligarse por un voto, sino que Su Santidad se complace en extender la fiesta inmediatamente a toda la cristiandad”. Así, el 30 de junio de 1849 —día en que los franceses conquistaron Roma y los republicanos capitularon— la fiesta quedó instituida. “El 30 de junio había sido un sábado antes del primer domingo de julio, por lo cual el Papa fijó (el 10 de agosto de 1849, a través del decreto Redempti Sumus) que en adelante cada primer domingo de julio debe estar dedicado a la Preciosísima Sangre”, explica la Enciclopedia Católica. En 1914, el Papa San Pío X estableció la fiesta el 1 de julio. Y el Papa Pío XI, en memoria del Jubileo de la Redención, la elevó al grado de Solemnidad en 1934. Después del Concilio Vaticano II, la celebración fue retirada del calendario litúrgico y se estableció una Misa votiva en honor de la Preciosa Sangre, que puede ser celebrada cualquier día de julio. La razón de dicho cambio obedece al deseo de la Iglesia de fortalecer la celebración del Corpus Christi, dedicada tanto al cuerpo como a la sangre del Señor. Caso particular es el de Tierra Santa, donde se celebra a la usanza antigua, cada 1 de julio, gracias a una concesión especial por ser el suelo donde fue derramada la sangre de Cristo.
El Beato Merlini El 23 de mayo de 2024, el Papa Francisco aprobó un milagro atribuido a la intercesión del entonces Venerable Siervo de Dios Giovanni Merlini, quien nació en Spoleto (Italia) el 28 de agosto de 1795 y falleció en Roma el 12 de enero de 1873. Merlini, quien fuera superior de la Congregación de la Preciosísima Sangre, fue beatificado el 12 de enero de 2025 en la Basílica de San Juan de Letrán (Roma) en una ceremonia presidida por el cardenal Marcello Semeraro.
