19 de marzo de 2026
A pocos días de la Semana Santa, los obispos que integran el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile (CECh) exhortaron a los fieles a vivir este tiempo con intensidad. Asimismo, pidieron a las empresas que garanticen a sus trabajadores la posibilidad de participar en las celebraciones del Viernes y Sábado Santo, en un marco de recogimiento y descanso familiar. A través de una carta, los pastores convocaron a la comunidad a transitar la Semana Santa como una oportunidad para renovar la esperanza y fortalecer la fraternidad, viviendo “con fervor la pasión, muerte y Resurrección del Señor”. Dirigiéndose a los empleadores, expresaron: «Hacemos un llamado a garantizar los tiempos necesarios, para que las trabajadoras y trabajadores puedan participar en las celebraciones de estos días, en particular Viernes y Sábado Santo, favoreciendo un clima de recogimiento y descanso familiar». En 2025, se llevó a cabo en Chile un debate que incluyó la voz de la Iglesia, las grandes empresas e incluso un proyecto de ley para que el Viernes Santo sea declarado feriado irrenunciable. Sin embargo, el Poder Ejecutivo rechazó la urgencia del proyecto y en una decisión sin precedentes, las grandes cadenas del retail como Falabella, Paris y Ripley, abrieron sus puertas el Viernes Santo, generando una fuerte controversia sobre los derechos de sus empleados y el respeto al culto religioso. Por este motivo, en 2026, apoyados en la Doctrina Social de la Iglesia, los obispos volvieron a pedir que se otorgue el descanso de los trabajadores, recordando que «un orden justo asegura que el trabajo esté siempre al servicio del ser humano y de su desarrollo espiritual». Asimismo, destacaron que “al resguardar estos espacios de culto, no sólo respetamos la libertad religiosa, sino que fortalecemos la cohesión social y la unidad de nuestra cultura», destacando que la prosperidad de un pueblo también se mide por su riqueza espiritual. Finalmente, los obispos encomendaron el camino pascual a la intercesión de Nuestra Señora del Carmen, patrona de Chile, pidiendo “que nos ayude a ser testigos de esperanza y constructores de una sociedad más humana y solidaria, convencidos de que el amor de Cristo resucitado nos invita a una vida nueva”.
