28 de octubre de 2026

Frente a las aplicaciones de citas tradicionales, Ama Fuerte propone una forma diferente de encontrar pareja: sin catálogos y con la fe como punto de partida.

¿Es posible encontrar el amor sin tener que pasar horas deslizando fotografías y descartando candidatos? ¿Y si, en lugar de ofrecer cientos de perfiles, una aplicación de citas te presentara únicamente a una persona con la que compartes valores, fe y un mismo proyecto de vida? Un «antiTinder» para ser más humano
Esta es la propuesta de Ama Fuerte, una nueva aplicación católica que pretende revolucionar la manera de encontrar novio o novia. Una especie de «antiTinder» que sustituye el catálogo interminable de candidatos por encuentros personales orientados hacia el matrimonio. La iniciativa ha sido lanzada por Ama Fuerte, una organización dedicada a la formación afectiva inspirada en la Teología del Cuerpo de san Juan Pablo II, creada y dirigida por Daniel Torres Cox y Agustín Álvarez.

Una persona cada vez, no cientos de candidatos
La principal novedad de esta aplicación es que rompe con la lógica de las plataformas de citas tradicionales. No hay perfiles públicos, ni buscadores, ni fotografías que deslizar continuamente. En su lugar, el usuario recibe una única propuesta de una persona que comparte sus criterios esenciales. El funcionamiento es sencillo. Primero, cada usuario crea un perfil en el que explica cómo es, cómo vive su fe, cuáles son sus valores y qué proyecto de familia desea construir. Después, debe identificar entre uno y cinco aspectos que considera imprescindibles en su futura pareja, además de señalar otros rasgos deseables y aquellos que no estaría dispuesto a aceptar. Con esta información, el sistema busca personas compatibles y presenta una propuesta simultánea a ambos candidatos. Cada uno dispone de 72 horas para decidir si desea conocer al otro. Si los dos aceptan, la aplicación comparte sus números de WhatsApp para que puedan comenzar a conversar. La afinidad no se calcula por el atractivo físico, sino por la coincidencia en cuestiones como la fe, los valores, el proyecto familiar y el estilo de vida.

Un noviazgo que mira hacia el matrimonio
Otra de las características de este «antiTinder» católico es que está pensado exclusivamente para personas que pueden contraer matrimonio. Solo pueden participar mayores de 18 años que sean solteros, viudos o que cuenten con una declaración de nulidad matrimonial. Además, mientras dos personas mantienen un vínculo, no reciben nuevas propuestas. La filosofía es clara: conocer a alguien exige tiempo y atención, sin estar constantemente pendiente de encontrar una alternativa aparentemente mejor. La aplicación permite señalar las diferentes etapas de una relación: desde las primeras conversaciones hasta el noviazgo, el compromiso y el matrimonio. Si una relación termina, existe un periodo de espera antes de recibir nuevas propuestas, que puede oscilar entre tres días y dos meses.

Familia
El secreto de este matrimonio para superar las crisis: «Cada día decidimos empezar de nuevo»
Sin perfiles públicos y con mayor privacidad
La privacidad es otro de los elementos que diferencia esta iniciativa. Los usuarios no pueden consultar libremente los perfiles de otras personas. Solo pueden ver el de aquella que la aplicación les propone. Tampoco se revela quién ha rechazado una propuesta, y los números de teléfono permanecen ocultos hasta que ambos aceptan conocerse. Además, nadie puede pagar para aparecer destacado ni para recibir un trato preferente. La propuesta se inspira en una idea central de la enseñanza de san Juan Pablo II: el amor verdadero no consiste en consumir experiencias, sino en aprender a entregarse a otra persona. En definitiva, se trata de recuperar una manera de entender el noviazgo como un camino de conocimiento mutuo, discernimiento y preparación para formar una familia. La aplicación está disponible gratuitamente en Ama Fuerte, desde donde puede instalarse en el teléfono móvil. Su planteamiento podría resumirse en una frase: menos candidatos, más posibilidades de conocer de verdad a alguien.