03 de junio de 2026

Detrás de la inminente visita del Papa León XIV a Madrid hay numerosas personas que trabajan sin descanso para que cada detalle salga a la perfección. Una de ellas es Miguel García, presidente de la Asociación de Alfombristas del Corpus Christi de Ponteareas, en la provincia de Pontevedra (Galicia), y encargado de vestir con miles de flores la capital española. García pertenece a la cuarta generación de una familia dedicada al arte efímero de las alfombras florales y sus hijas ya representan la quinta generación de esta tradición, que forma parte del patrimonio cultural de la localidad desde hace más de dos siglos.

Una tradición “por y para el Santísimo” Los alfombristas gallegos, con la colaboración de numerosos voluntarios, instalarán las alfombras florales a lo largo del recorrido que atravesará el Santo Padre durante la procesión del Corpus Christi el próximo domingo 7 de junio, tras la celebración de la Misa en la plaza de Cibeles. Están previstas un total de 16 alfombras florales —ocho a cada lado de la calle Alcalá—, que requerirán más de 30.000 claveles, principalmente blancos y amarillos, con los que se crearán composiciones ornamentales inspiradas en la simbología eucarística. “Para mí es un orgullo que nos hayan propuesto para que seamos nosotros quienes hagamos estas alfombras”, asegura Miguel en conversación con ACI Prensa. Explica que el proyecto inicial contemplaba la realización de una única alfombra, pero los cambios de última hora en el recorrido obligaron a replantear por completo el diseño y trabajar a contrarreloj. “La tradición del Corpus Christi tiene más de 200 años. Es la tradición más antigua que hay en la Península”, destaca García, quien lleva sobre sus hombros la responsabilidad de trasladar a Madrid la esencia de una tradición profundamente arraigada. La celebración está declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, es reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial por la Xunta de Galicia y actualmente forma parte de una candidatura para ser inscrita en la lista del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.  Pero más allá de estos reconocimientos, Miguel subraya que “es una tradición que se hace por y para el Santísimo”. La preparación comenzó hace semanas y en este trabajo minucioso participan especialmente mujeres que dedican las tardes a preparar las flores naturales que darán forma a las alfombras. La puesta en escena arrancará el sábado por la tarde y, ya entrada la noche, iniciará la confección definitiva de las alfombras. “El clavel no se pone entero; hay que cortar todo y preparar los pétalos”, señala García. Además, explica que las flores se procesan previamente en Ponteareas para transportar únicamente las cabezas y los pétalos, reduciendo así el peso y facilitando la logística del desplazamiento a la capital. El propio Miguel ha sido el encargado de diseñar las alfombras y, aunque las restricciones del recorrido le obligaron a modificar varias veces su propuesta inicial, consiguió introducir algunos elementos simbólicos. “Lleva también un pequeño guiño a las llaves del Vaticano con el fondo de una vieira, para recordar que el año que viene es Año Santo Jacobeo”, explica. Los alfombristas de Ponteareas también elaboraron las alfombras para las visitas de San Juan Pablo II a Santiago de Compostela en 1982 y de Benedicto XVI a Madrid en 2011. Con esta nueva actuación, la asociación se consolida como la embajadora de esta tradición única.

“Recibir al Santo Padre como se merece” Marta O’Connor, directora de la empresa de eventos florales “Santa Misa Santa Mesa” será la encargada de la decoración de los altares y distintos espacios litúrgicos de la visita del Santo Padre a Madrid. Tras participar en la Jornada Mundial de 2011, le han vuelto a dar esta responsabilidad. En conversación con ACI Prensa, la florista madrileña precisa que la decoración floral “es lo último en entrar en los escenarios, porque además con los calores vamos con el tiempo muy límite”, señala. “Me parece una oportunidad grandísima y un mayor privilegio, porque hay que apoyar y hay que recibir al Santo Padre como se merece. Y yo, si puedo estar poniendo mi granito de arena, pues estoy feliz de hacerlo”, asegura. El proyecto, que se extenderá a varios actos de la visita en Madrid, cada uno con un enfoque distinto, moviliza a un equipo de unas 80 personas entre floristas y especialistas en paisajismo. En la vigilia de jóvenes en la plaza de Lima, explica, se apostará por “energía, frescura y renovación”; en el encuentro con la Iglesia diocesana en el estadio Santiago Bernabéu predominará la sobriedad y la contemplación; en el acto con la sociedad civil en el Movistar Arena se optará por una estética más “alegre, de mundo, cultura y arte”; y en el encuentro con voluntarios en Ifema se combinará el ambiente de despedida con esa misma idea de renovación. También se incluirá la decoración de la Catedral de la Almudena, donde el Papa realizará una ofrenda floral a la Virgen, con una rosa.