20 de octubre de 2023

 

Los Patriarcas y líderes de las Iglesias en Jerusalén condenaron enérgicamente el bombardeo que en la noche del martes acabó con la vida de más de 500 civiles al interior del Hospital Árabe al-Ahli, un centro médico cristiano anglicano en el centro de la ciudad de Gaza.

“En una unidad inquebrantable, condenamos vehementemente este crimen con nuestra más enérgica condena”, indica el comunicado difundido el 17 de octubre.

“Declaramos inequívocamente esta atrocidad como un crimen atroz, que exige la más severa censura y rendición de cuentas a nivel internacional. Imploramos a la comunidad global que abrace su sagrado deber de proteger a los civiles y asegurarse de que tales transgresiones atroces nunca sean permitidas nuevamente”, añade el mensaje.

El ataque ocurrió el 17 de octubre, fecha en la que las Iglesias en Jerusalén convocaron a una jornada mundial de oración y ayuno por la paz y el cese de la guerra entre el ejército israelí y el grupo terrorista Hamás iniciada a 10 días en territorios de Palestina e Israel, principalmente en la Franja de Gaza.

Según datos del Ministerio de Salud palestino, cerca de 500 personas perecieron en la explosión. En virtud del derecho internacional, se esperaba que el hospital gestionado por la Diócesis Episcopal de Jerusalén contara con protección. En la última semana, cientos de personas habían hallado amparo en sus instalaciones.

ACI Mena, agencia en árabe del Grupo ACI, ha informado que tanto la parte palestina como la israelí se culparon por el bombardeo. Varios partidos palestinos acusaron al ejército israelí de atacar el hospital.

Por su parte, Israel responsabilizó al grupo armado fundamentalista Yihad Islámica Palestina. Una autoridad del Ministerio de Defensa israelí indicó, según el medio alemán Deutsche Welle, que un misil lanzado por este grupo hacia Israel había impactado contra el exterior del hospital tras fallar el objetivo que tenía trazado.

Los Patriarcas y líderes de las Iglesias en Jerusalén, en su comunicado, expresaron “profunda solidaridad con la Diócesis Episcopal de Jerusalén”.

“Los informes iniciales de la tragedia del hospital de la Iglesia en Gaza nos han sumido en la tristeza, ya que representa una profunda transgresión contra los principios mismos sostenidos por la humanidad. Los hospitales, designados como refugios sagrados bajo el derecho internacional, han sido profanados por las Fuerzas Militares”, expresaron.

Los líderes religiosos lamentaron “la profunda pérdida de vidas” y suplicaron a “amigos, compañeros y a todas las personas de buena voluntad que se unan a nosotros mientras lamentamos los trágicos resultados”.

“Nuestras oraciones y apoyo permanecen firmes, y nuestras voces colectivas se elevan como un coro apasionado, clamando por justicia, paz y el cese del sufrimiento que se ha abatido sobre el pueblo de Gaza”, concluye el comunicado.