15 de mayo de 2026

Un total de 72 jóvenes de la Franja de Gaza llegaron esta semana a Roma para continuar sus estudios en distintas universidades de la ciudad, una oportunidad que abre una vía de esperanza en medio de la tragedia de la guerra. Su llegada a la capital italiana ha sido posible gracias a una iniciativa promovida por la Diócesis de Roma junto con la Comunidad de Sant’ Egidio y la Universidad de La Sapienza, para que puedan reconstruir un nuevo futuro y continuar con su formación. Cuatro de estos estudiantes pudieron saludar al Papa León XIV en la mañana del 14 de mayo durante su visita a la Universidad pública La Sapienza —la mayor de Europa y una de las instituciones académicas más prestigiosas de Italia—, donde denunció la “gran mentira” que, según afirmó, está provocando trastornos de ansiedad y depresión entre los jóvenes. En su discurso a los estudiantes, el Pontífice también advirtió que “lo que está sucediendo en Ucrania, en Gaza y en los territorios palestinos, en Líbano, en Irán describe la evolución inhumana de la relación entre la guerra y las nuevas tecnologías en una espiral de aniquilación”. Al finalizar el acto, el Santo Padre se detuvo a saludar personalmente a algunos de los estudiantes, entre los que se encontraban Nada Jouda y Salem Abumustafa, llegados recientemente desde la Franja de Gaza.

Alojamiento y becas para un futuro En concreto, la universidad ha asignado becas a todos los estudiantes palestinos admitidos a través de un programa especial, que incluye servicios de orientación, asistencia sanitaria y apoyo psicológico. Además, la Diócesis de Roma se ha comprometido a ofrecer alojamiento gratuito a todos estos jóvenes, que permanecerán en Italia hasta marzo de 2029 con la posibilidad de extenderlo un año más si deciden completar su tesis. Por su parte, la Comunidad de Sant’Egidio les ofrece cursos de lengua y cultura italiana como parte de su programa para favorecer los corredores humanitarios, promovidos por la comunidad desde hace una década y gracias a los cuales miles de refugiados han podido llegar de manera segura a Italia.

Esperanza en medio del horror de la guerra La joven Nada, de 19 años, compartió su desgarrador testimonio con Vatican News. La guerra estalló hace dos años, cuando cursaba su último curso de secundaria, y desde entonces no ha vuelto a la escuela. Tras la muerte de su padre, se vio obligada a desplazarse en varias ocasiones bajo condiciones extremas junto a su madre, que había padecido leucemia, y sus dos hermanas pequeñas. A pesar de dejar atrás a su familia y la preocupación por la salud de su madre, Nada afirma con seguridad que su estancia en Roma será una oportunidad para mejorar su futuro y dar testimonio del sufrimiento que padece la población de Gaza.Por su parte, Salem Abumustafa, de 20 años, emprendió su viaje a Roma dejando a sus espaldas una realidad devastadora. Después de que su casa quedara destruida por las bombas, su familia se vio obligada a vivir en una tienda de campaña, sin electricidad y luchando por encontrar agua y alimentos cada día. Según comentó a Vatican News, retomar sus estudios en Roma es una oportunidad para devolver la esperanza a su familia: “Vine aquí para tener un futuro mejor y para que mi familia se sienta orgullosa de mí”, afirmó.