09 de marzo de 2026

El Papa León XIV pidió que las actividades parroquiales sean signo de una Iglesia que, como una madre, cuida a sus hijos, en la Misa que presidió este domingo en la parroquia Santa María de la Presentación, en las periferias de Roma. Según informa la Oficina de Prensa del Vaticano, el Papa llegó alrededor de las 16:00 (hora local) a la parroquia, ubicada en el barrio de Torrevecchia, donde fue recibido por su Vicario para Roma, el Cardenal Baldassare Reina y el párroco P. Paolo Stacchiotti. León XIV se encontró con los niños que asisten a la catequesis, los jóvenes y las familias; y saludó a unas 60 personas con discapacidad y enfermos. A las 17:00, el Pontífice presidió la Misa del tercer Domingo de Cuaresma, en el templo parroquial.

La homilía del Papa León XIV  “A ustedes les corresponde la tarea, urgente y liberadora, de mostrar la cercanía de Jesús, su voluntad de redimir nuestra existencia de los males que la amenazan con una propuesta de vida justa, verdadera y plena”, exhortó León en su homilía. “Partiendo de la Eucaristía, corazón palpitante de toda comunidad cristiana, los animo a hacer que las actividades parroquiales sean signo de una Iglesia que, como una madre, cuida de sus hijos, sin condenarlos, sino acogiéndolos, escuchándolos y sosteniéndolos ante los peligros”, alentó el Papa. El Pontífice resaltó que esta misión, que debe formar conciencias con el evangelio, se da en la parroquia Santa María de la Presentación, como “situaciones preocupantes de marginación, pobreza material y moral. También los adolescentes y los jóvenes corren el riesgo de crecer engañados por vendedores de muerte o desilusionados con el futuro”.“Muchos esperan una casa, un trabajo que les asegure una vida digna, ambientes seguros donde poder reunirse, jugar, proyectar juntos algo hermoso. Como en el pozo del Evangelio, a esta parroquia llegan hombres y mujeres heridos en el alma, ofendidos en su dignidad y sedientos de esperanza”, dijo el Papa.

La samaritana y la conversión en Cuaresma

Recordando que la Cuaresma es un tiempo especial de conversión, León XIV destacó que el evangelio de Jesús y la samaritana “nos ayuda a revisar nuestra relación con Dios”, de quien toda persona tiene sed, “incluso cuando no nos damos cuenta”.El encuentro del evangelio muestra que es posible el cambio de vida y la samaritana “corre precisamente hacia aquellos que antes la condenaban, mientras que Dios la ha perdonado, y cuenta, anuncia, da testimonio. La necesidad del agua, que la había empujado a ir al pozo, da paso ahora al deseo de comunicar la novedad abrumadora que la ha transformado”.
Para concluir, el Papa León animó a avanzar “¡adelante con confianza! En cada situación, el Señor camina con nosotros y nos sostiene a lo largo del camino». «Que la Santísima Virgen acompañe siempre vuestros pasos en la fe y les conceda la alegría de ser anunciadores humildes y valientes de su Evangelio”. El último Papa que había visitado la parroquia fue San Juan Pablo II en 1982.