25 de junio de 2026

En una audiencia con representantes de los colegios y universidades jesuitas de América del Norte, el Papa León XIV propuso cuatro caminos para afrontar los grandes desafíos de nuestro tiempo, entre ellos la creciente secularización.

Los grandes retos actuales de la humanidad En su discurso, el Santo Padre citó algunos de los grandes desafíos de la humanidad, la cual atraviesa un “cambio de época”. En concreto, citó la secularización de las sociedades, donde “muchos buscan expulsar cualquier mención de Dios de la esfera pública y más allá de la cultura popular”. Asimismo, hizo referencia a la falta de respuestas por parte de los sistemas políticos hacia las necesidades de los migrantes y marginados, así como la falta de esperanza en los jóvenes, la degradación de los recursos del planeta y los retos que plantea la Inteligencia Artificial. El Papa animó a los representantes de los colegios y universidades jesuitas a hacer frente a estos retos con la ayuda de cuatro pilares o caminos que marcan las preferencias apostólicas universales de la Compañía de Jesús.

Ejercicios Espirituales, brindar esperanza, caminar con los pobres y cuidar la creación  En primer lugar, el Pontífice reflexionó sobre los Ejercicios Espirituales y la importancia del discernimiento, animando a que los miembros de las comunidades académicas tengan la oportunidad de participar en ellos y conocer así “a Aquel que es la Verdad”. “Quienes realizan investigación, quienes cursan estudios y quienes buscan la verdad están, en última instancia, buscando a Dios, sean o no conscientes de ello”, enfatizó. Hizo referencia también a la “sed de Dios” cada vez más palpable entre los jóvenes —como, aseguró, pudo comprobar durante su reciente visita a España—. Por ello, les animó a ofrecer los Ejercicios Espirituales a los jóvenes en los campus. El Papa también indicó que es esencial “caminar con los pobres y los marginados del mundo”. Por ello, les exhortó a “ofrecer oportunidades para que inmigrantes y refugiados puedan tener una educación superior.  Insistió en que los colegios y universidades jesuitas deben ser lugares donde los jóvenes encuentren “un futuro lleno de esperanza”, por lo que deben fomentar oportunidades de diálogo, servicio y oración, “recordando siempre que la resurrección de Cristo es la fuente última de esperanza”. Como otro deber urgente, el Pontífice subrayó la urgencia de educar en el cuidado de la creación, debido principalmente a los efectos del cambio climático, así como “la explotación de los recursos por parte de unos pocos en detrimento del bien común”.

El reto de la Inteligencia Artificial Por último, al citar los avances de la inteligencia artificial, apeló al papel esencial de los colegios y universidades e indicó que es “importante comenzar ya a abordar las consecuencias, tanto positivas como negativas, que se derivan de estos avances”. “Con la ayuda de las oraciones de San Ignacio de Loyola, que continuéis la tradición jesuita de formar a aquellos confiados a vuestro cuidado para que sean hombres y mujeres para los demás”, concluyó el Santo Padre.