20 de julio de 2026
Ferran Torres ha pasado de ser el blanco de las críticas a convertirse en el héroe eterno que le dio a España su segunda estrella.
En un mundo tan competitivo como el fútbol de élite, Ferran se apoya en algo mucho más profundo que la táctica: su fe.
El delantero confesó que siempre viaja acompañado de una cruz y una estampa de la Virgen María que le brindan apoyo moral en los momentos de mayor tensión.
Para él, marcar el gol decisivo ante Argentina fue una cuestión de destino. «Yo creo que, como he dicho antes, el destino está escrito», aseguró con la calma de quien sabe que el trabajo y la convicción rinden frutos.
Tras meses de cuestionamientos, este triunfo representa «una liberación muy grande» para el jugador.
Al final del día, su motor espiritual fue la clave para resistir la presión. Como bien dice el goleador: «Gracias a Dios siempre me da esas fuerzas para seguir, y al final, Dios le da las cosas a quien más se lo merece».
