19 de mayo de 2026

Carta de la Red Clamor Chile En carta al Director de la Red Clamor Chile se expresa la preocupación respecto de la indicación que pretende obligar a centros de salud y escuelas a reportar la situación migratoria de quienes buscan atención médica o educación.

Señor Director:
La indicación que pretende obligar a centros de salud y escuelas a reportar la situación migratoria de quienes buscan atención o educación nos genera una pregunta que no podemos dejar de hacer: ¿estamos dispuestos como sociedad a convertir los lugares donde se cuida la vida en lugares donde se denuncia a las personas?
En nuestros barrios y escuelas conviven personas sin antecedentes delictuales que han demostrado arraigo, voluntad de insertarse y trabajar, pero que han incumplido normas administrativas a menudo inalcanzables debido a la crisis en sus países de origen o a una gestión migratoria interna deficiente que les ha dejado en situación irregular.
Impulsar una «cultura de la delación» en servicios básicos de salud no solo vulnera la Ley de Derechos y Deberes de los Pacientes y el Código Sanitario, como ha reconocido la propia ministra de salud; sino que obstruye el acceso a necesidades humanas imprescindibles para la paz social. Hacer que una madre sienta temor de vacunar a su hijo o mandarlo al colegio, o que un enfermo prefiera sufrir en soledad en vez de ir a un consultorio por miedo, puede llevar a nuestra sociedad a un profundo deterioro.
Entendemos que el Estado tiene el deber de ordenar la política migratoria. Pero existe una diferencia entre regular y deshumanizar. Usar el acceso a derechos básicos como mecanismo de control daña la cohesión social y contradice los principios que nos constituyen como país.
La dignidad humana no puede estar condicionada a un documento vigente. Pedimos a las autoridades reconsiderar estas medidas buscando caminos de orden que no sacrifiquen ese principio, protegiendo especialmente los derechos de la niñez que deben primar sobre cualquier lógica punitiva.