17 de septiembre de 2023
Francesca Sabatinelli – Ciudad del Vaticano
En un tiempo «contaminado» por el individualismo y la intolerancia hacia los demás, por la exacerbación de tantas formas de violencia y de odio, en un tiempo en el que hay «necesidad de legalidad», la misión de los carabineros hace que «la sociedad sea más justa y humana». Francisco rindió homenaje a los «Carabinieri», en una Plaza de San Pedro abarrotada de oficiales y militares, recibidos en audiencia en el 80 aniversario del sacrificio de Salvo D’Acquisto, el vicebrigadier Medalla de Oro al Valor Militar, asesinado por los alemanes el 23 de septiembre de 1943, que se sacrificó, recordó Francisco, «para salvar a rehenes inocentes capturados por las tropas nazis». Un «colega» al que es bueno mirar, es la indicación del Papa, no para una «conmemoración estéril», sino para «renovar hoy el compromiso en la Armada, al servicio del bien y de la verdad, al servicio de la sociedad». El testimonio de Salvo D’Acquisto, representa hoy «una advertencia de gran actualidad» y «lanza un mensaje cargado de la fuerza del amor». «Mientras vivimos en un tiempo contaminado por el individualismo y la intolerancia hacia los demás, así como por la exacerbación de tantas formas de violencia y odio que vemos en nuestras ciudades, su testimonio entrega un mensaje cargado de la fuerza del amor. A ustedes, comprometidos diariamente al servicio de la justicia y de la legalidad -¡y cuánta necesidad de legalidad hay hoy! – quisiera decirles que todo ello encuentra su razón y su fin último en el amor. La justicia, en efecto, no tiende simplemente a imponer castigos a quien ha obrado mal, sino a restaurar a las personas en nombre del respeto y del bien común.»
