11 de julio de 2026
Mateo 10, 24-33
Jesús dijo a sus apóstoles: El discípulo no es más que el maestro ni el servidor más que su dueño. Al discípulo le basta ser como su maestro y al servidor como su dueño. Si al dueño de casa lo llamaron Belzebul, ¡cuánto más a los de su casa! No los teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido. Lo que Yo les digo en la oscuridad, repítanlo en pleno día; y lo que escuchen al oído, proclámenlo desde lo alto de las casas.
No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquél que puede arrojar el alma y el cuerpo al infierno. ¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre de ustedes. También ustedes tienen contados todos sus cabellos. No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros. Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, Yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo. Pero Yo renegaré ante mi Padre que está en el cielo de aquél que reniegue de mí ante los hombres.
AQUÍ ALGUNAS IDEAS CLAVES CON EJEMPLOS PRÁCTICOS, PARA COMPRENDER MEJOR LA ENSEÑANZA DEL EVANGELIO.
Jesús continúa preparando a sus discípulos para la misión. Les recuerda que el discípulo no es más grande que su maestro y que, si Él fue perseguido, también ellos podrán ser perseguidos. Sin embargo, les pide que no tengan miedo, porque la verdad terminará manifestándose. Los anima a proclamar con valentía el Evangelio y a no temer a quienes solo pueden dañar el cuerpo, sino a vivir con reverencia y fidelidad a Dios. Jesús les asegura que el Padre cuida amorosamente de cada uno de sus hijos, hasta el punto de conocer el número de sus cabellos. Finalmente, promete que reconocerá delante del Padre a quienes lo confiesen con valentía ante los hombres.
Cinco ideas fuerza con ejemplos prácticos
1. El discípulo está llamado a seguir el mismo camino de Jesús
Seguir a Cristo significa compartir no solo su alegría y su gloria, sino también sus pruebas, incomprensiones y sacrificios.
Ejemplo práctico: Un profesional que se niega a participar en actos de corrupción puede sufrir presiones o perder oportunidades laborales, pero permanece fiel a su conciencia y a los valores del Evangelio.
2. El miedo no debe impedir anunciar el Evangelio
Jesús repite varias veces: «No tengan miedo». La confianza en Dios es más fuerte que cualquier amenaza o dificultad.
Ejemplo práctico: Un joven no oculta que participa en la parroquia o en un grupo de servicio, aunque algunos compañeros se burlen de él. Su serenidad y coherencia se convierten en un testimonio que inspira a otros.
3. Dios cuida de cada persona con un amor infinito
Jesús utiliza la imagen de los gorriones y afirma que hasta los cabellos de nuestra cabeza están contados. Nada de nuestra vida escapa al amor providente del Padre.
Ejemplo práctico: Una familia que atraviesa un momento de enfermedad o dificultades económicas mantiene la esperanza, convencida de que Dios no la abandona y actúa a través de personas que ofrecen ayuda, solidaridad y cercanía.
4. El Evangelio debe anunciarse con claridad y valentía
La fe no puede quedarse solo en el ámbito privado; está llamada a iluminar la vida cotidiana y la sociedad.
Ejemplo práctico: Una persona defiende la dignidad de los más vulnerables, promueve la justicia y habla con respeto en favor de la verdad, aun cuando esa postura no sea popular.
5. Confesar a Cristo con la vida abre las puertas del Reino
No basta decir que creemos; la verdadera confesión de fe se demuestra con obras de amor, honestidad, perdón y servicio.
Ejemplo práctico: Un empresario trata con justicia a sus trabajadores, paga salarios dignos y actúa con transparencia. Su manera de dirigir la empresa manifiesta que su fe influye en todas sus decisiones.
Oración final
Señor Jesús, gracias porque nos recuerdas que nunca debemos vivir dominados por el miedo. Tú conoces nuestras luchas, nuestras dudas y nuestras fragilidades, y aun así nos llamas a ser testigos valientes de tu Evangelio. Fortalece nuestra fe para que confiemos siempre en el amor providente del Padre, que cuida de nosotros en cada momento de la vida. Danos la gracia de anunciarte con nuestras palabras y, sobre todo, con nuestras obras, siendo sinceros, justos, misericordiosos y generosos. Que nunca nos avergoncemos de ser tus discípulos y que, al final de nuestra vida, podamos escuchar de tus labios que nos reconoces como amigos fieles delante del Padre. Amén.
QUE TENGAN UN MUY BUEN DÍA Y CON LA GRACIA DE DIOS, VAMOS QUE SE PUEDE