08 de julio de 2026
Mateo 10, 1-7
Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de sanar cualquier enfermedad o dolencia. Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó. A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: “No vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos. Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente”.
AQUÍ ALGUNAS IDEAS CLAVES CON EJEMPLOS PRÁCTICOS, PARA COMPRENDER MEJOR LA ENSEÑANZA DEL EVANGELIO.
Jesús llama a sus doce discípulos y les da autoridad para expulsar los espíritus impuros y sanar toda clase de enfermedades y dolencias. El evangelista menciona los nombres de los Doce Apóstoles, elegidos para continuar la misión de Cristo. Luego Jesús les da las primeras instrucciones para su envío misionero: en ese momento deben dirigirse especialmente a «las ovejas perdidas del pueblo de Israel» y anunciar que «el Reino de los Cielos está cerca». Este pasaje muestra que la misión nace de una llamada de Jesús, se realiza con su autoridad y tiene como centro el anuncio del Reino de Dios.
Cinco ideas fuerza con ejemplos prácticos
1. Jesús llama personalmente a cada uno para una misión
Los apóstoles no se eligen a sí mismos; es Jesús quien los llama por su nombre y les confía una tarea. También hoy cada bautizado tiene una vocación y una misión dentro de la Iglesia.
Ejemplo práctico: Un joven descubre que puede servir como catequista; un matrimonio acompaña a otras familias; una persona mayor ofrece su tiempo para visitar enfermos. Cada uno responde al llamado de Dios desde su propia realidad.
2. La misión se realiza con la fuerza de Cristo, no con nuestras solas capacidades
Jesús da a los apóstoles la autoridad para sanar y liberar. Ellos no actúan por mérito propio, sino apoyados en el poder del Señor.
Ejemplo práctico: Un agente de pastoral que prepara con dedicación una catequesis y la pone en manos de Dios descubre que es el Espíritu Santo quien toca los corazones, más allá de sus limitaciones.
3. El anuncio del Reino es la prioridad del discípulo
La primera tarea de los enviados es proclamar que Dios está cerca y quiere salvar a su pueblo.
Ejemplo práctico: Un padre o una madre que enseña a sus hijos a rezar antes de dormir, que los lleva a la Eucaristía y les transmite el amor por el Evangelio está anunciando el Reino de Dios desde su propio hogar.
4. La Iglesia es una comunidad de personas diferentes unidas por una misma misión
Los Doce tenían historias, profesiones y personalidades distintas, pero Jesús los reunió para trabajar juntos.
Ejemplo práctico: En una parroquia conviven jóvenes, adultos y ancianos; algunos cantan, otros enseñan, otros sirven a los pobres. Aunque sus dones sean distintos, todos colaboran para construir la misma Iglesia.
5. El discípulo está llamado a salir al encuentro de quienes se han alejado
Jesús envía primero a las «ovejas perdidas», mostrando que Dios busca especialmente a quienes están lejos o necesitan volver a Él.
Ejemplo práctico: Una comunidad organiza visitas a familias que han dejado de participar en la vida parroquial, escucha sus inquietudes y las invita nuevamente a encontrarse con Cristo sin juzgarlas ni condenarlas.
Oración final
Señor Jesús, gracias porque también hoy sigues llamando a hombres y mujeres para anunciar tu Reino. Ayúdanos a escuchar tu voz con un corazón disponible y generoso. Danos la valentía de ser discípulos misioneros en nuestra familia, en el trabajo, en la escuela y en nuestra comunidad. Que nunca confiemos solo en nuestras fuerzas, sino que nos dejemos guiar por tu Espíritu Santo. Haz que nuestras palabras y nuestras obras anuncien tu amor y acerquen a muchos a Ti. Suscita en tu Iglesia abundantes y santas vocaciones sacerdotales, religiosas y laicales, para que el Evangelio llegue a todos los pueblos. Amén.
