04 de noviembre de 2025
En la tarde del 3 de noviembre, con motivo de la «Noche de las artes», la catedral católica de Moscú ha abierto sus puertas a miles de visitantes, ofreciendo tres conciertos gratuitos.
Como cada año, con motivo del Día de la Unidad Nacional, los días 3 y 4 de noviembre en la Federación Rusa están repletos de eventos artísticos y culturales gratuitos celebrados principalmente por la tarde y durante la noche: clases, conciertos, espectáculos teatrales, exposiciones y talleres. Por tercer año consecutivo, la Catedral de la Inmaculada Concepción se ha incorporado al circuito federal de lugares de interés histórico-cultural y, entre las 20:00 y la medianoche del 3 de noviembre, ha acogido a multitudes de ciudadanos.
«Mucha gente se siente atraída por el órgano, uno de los más grandes de Rusia, y por el sentido de misterio que suscitan las arcadas neogóticas de la catedral», explica a la Agencia Fides la doctora Marija Pečerskaja, directora de la edición 2025 junto con el doctor Dmitrij Voronkov. «El interés por la catedral es muy grande y cada año recibimos a muchos visitantes. Por eso, intentamos organizarlo todo lo mejor posible y transmitir a los invitados el hermoso ambiente que nosotros mismos respiramos en esta iglesia», añade Marija.
La ayuda prestada por los numerosos voluntarios, feligreses de la catedral, tanto en las semanas previas al evento como en la misma noche, resulta fundamental.
Durante los tres conciertos programados a partir de las 21:00 horas, de una hora de duración cada uno, músicos profesionales, algunos de ellos feligreses, interpretan piezas de música litúrgica de la tradición occidental -de la época medieval, moderna y contemporánea- acompañados por el coro de la catedral, dirigido por el maestro Timur Dosaev. «Estoy seguro de que a través de la música y el canto se puede transmitir el misterio de este mundo, hacer sentir la presencia de lo divino aquí y ahora: al tocar, podemos hacer percibir a quienes entran la fe y el amor que sentimos al interpretar estas piezas. Por eso creo que este evento es una oportunidad interesante», declara el maestro a Fides.
Entre los músicos también ha participado Antonio Gramsci, nieto del filósofo y político marxista italiano del mismo nombre. El profesor Gramsci, ciudadano ruso nacido en Moscú, enseña matemáticas, ciencias naturales y música en la escuela Italo Calvino, en el Consulado General de Italia en Moscú. En una entrevista con la Agencia Fides, entre una interpretación y otra, el profesor se ha definido como «un agnóstico amante de la música sacra»: «Me encanta tocar en iglesias y lo hago desde hace muchos años; incluso he actuado en Italia». Los visitantes han podido apreciar su polifacético talento, al interpretar piezas musicales medievales y renacentistas con instrumentos antiguos de diversas partes del mundo, todavía en uso, como el Hümmelchen -una gaita alemana-, el bouzouki, instrumento de cuerda griego, y la darabouka, instrumento de percusión utilizado sobre todo en Oriente Medio, el norte de África y Asia Central.
«Cada año -comenta la directora Marija- veo en este evento una oportunidad para los visitantes: a través de la belleza de la catedral y de la tradición que intentamos mostrarles, pueden aprender algo nuevo e interesante para ellos mismos y ver que la cultura que compartimos con ellos es patrimonio común de la humanidad, que, a pesar de la diversidad, nos hace sentir unidos. Un patrimonio que estamos llamados a preservar y transmitir».
En diciembre de 2024, la comunidad católica de Moscú ha conmemorado el 25º aniversario de la reapertura de la iglesia, hoy sede de la catedral (véase Fides 12/12/2024). Tras el fin de la era soviética, con la bula Providi quae Decessores de san Juan Pablo II, el 13 de abril de 1991 se crearon las administraciones apostólicas de la Rusia europea y la Rusia asiática, y el arzobispo Tadeusz Kondrusiewicz fue nombrado administrador apostólico de Moscú. Este decreto la reconstitución de la parroquia de la Inmaculada Concepción: durante cinco años, las celebraciones litúrgicas, las confesiones y los encuentros se llevaron a cabo en la plaza de la iglesia. En 1996, tras la solicitud dirigida al presidente Boris Yeltsin por parte del arzobispo, el edificio volvió a estar a disposición de los fieles.
Hoy en día, la catedral, sede episcopal de la archidiócesis metropolitana de la Madre de Dios en Moscú, forma parte integrante de la vida cultural de la capital rusa, tanto a nivel municipal como federal, especialmente por el rico programa de conciertos que acoge durante todo el año.
(Agencia Fides 4/11/2025)
