06 de agosto de 2026

El filme llegará a la pantalla grande desde el próximo 20 de agosto en 10 salas Cinépolis de Santiago, Antofagasta, Temuco y Puerto Montt, tras convertirse en uno de los fenómenos cinematográficos más inesperados de Europa.

El próximo 20 de agosto llegará a los cines chilenos «Sagrado Corazón. Su reino no tendrá fin», la película francesa que sorprendió a Europa al transformarse en uno de los fenómenos cinematográficos más inesperados de los últimos años. Con más de un millón de espectadores en el mundo, la cinta convocó a más de 500 mil personas solo en Francia y generó un amplio debate sobre libertad de expresión, laicidad y búsqueda espiritual.
La película, dirigida por Steven y Sabrina Gunnell, se exhibirá en 10 salas de la cadena Cinépolis, ubicadas en Santiago, Antofagasta, Temuco y Puerto Montt, como parte del inicio de su expansión internacional, luego de un exitoso recorrido por Europa y de su reciente estreno en más de 1.000 salas de cine en Estados Unidos. La distribución en Chile estará a cargo de Cor Films, compañía que impulsó su llegada al país.
Lo que comenzó como una producción independiente pensada originalmente para llegar a cerca de 20 mil espectadores terminó convirtiéndose en un verdadero fenómeno cultural. Incluso antes de su estreno, la película estuvo en el centro de la discusión pública luego de que su campaña de afiches fuera rechazada en espacios del transporte público parisino por su carácter confesional y de que una exhibición programada en Marsella fuera suspendida, decisión que posteriormente fue revertida por la justicia francesa.
Lejos de perjudicar su estreno, la controversia despertó un enorme interés y fue el boca a boca el que terminó impulsando su éxito. Entre octubre y diciembre de 2025, más de 500 mil personas acudieron a verla en Francia, una cifra inédita para una producción de estas características. Desde entonces, su expansión internacional ha permitido superar el millón de espectadores a nivel mundial.
A través de recreaciones históricas y testimonios contemporáneos, la película recorre las apariciones del Sagrado Corazón de Jesús a Santa Margarita María Alacoque, ocurridas entre 1673 y 1675 en Paray-le-Monial, Francia, y explora por qué ese mensaje continúa interpelando a millones de personas más de tres siglos después.
Para Manuel José Casanueva, director ejecutivo de Cor Films, el éxito de la película refleja una inquietud profundamente humana que trasciende el ámbito religioso.
«Vivimos una época marcada por avances tecnológicos extraordinarios, especialmente en inteligencia artificial. Sin embargo, seguimos haciéndonos las mismas preguntas fundamentales: quiénes somos, para qué vivimos, dónde encontramos esperanza y cómo enfrentamos el sufrimiento. Quizás por eso esta película ha logrado conectar con cientos de miles de personas en distintos países: porque habla de algo profundamente humano.»
La llegada de la película a Chile coincide, además, con un año especialmente significativo. En 2026 se cumplen 80 años de la Consagración Nacional de Chile al Sagrado Corazón, realizada en 1946, un hito que forma parte de la historia del país y que invita a reflexionar sobre valores como la esperanza, la misericordia y la dignidad humana.
El estreno se produce también en un contexto global marcado por el acelerado desarrollo de la inteligencia artificial y por un creciente debate sobre el lugar de la persona frente a los avances tecnológicos. Tanto el Papa Francisco como el Papa León XIV han insistido en la importancia de que la tecnología esté siempre al servicio de la dignidad humana, una reflexión que dialoga con varias de las preguntas que plantea la película.
Más allá de su inspiración cristiana, «Sagrado Corazón. Su reino no tendrá fin» se ha convertido en un fenómeno cultural que invita a reflexionar sobre algunas de las preguntas más profundas del ser humano: el sentido de la vida, la esperanza, el amor y la dignidad humana. Preguntas que, en tiempos de inteligencia artificial y cambios acelerados, siguen tan vigentes como siempre.