10 de abril de 2026
El origen de la imagen de la Divina Misericordia se da con la visión que Santa Faustina Kowalska tuvo de Jesús en Plock (Polonia), el 22 de febrero de 1931. En esa revelación, Cristo le pidió que se pintara una imagen según lo que veía y que al pie se escribiera: “Jesús, en vos confío”. Años más tarde, el pintor polaco Adolfo Hyła realizó uno de los cuadros que se hizo especialmente conocido por las muchas gracias que recibían quienes lo veneraban. Esta representación de Jesús Misericordioso, con los rayos que brotan de su Corazón, es hoy la más difundida en el mundo. De este modo se cumplió el deseo que Dios expresó a Santa Faustina: que esta imagen fuera venerada primero en su capilla y luego en todo el mundo, como un recordatorio permanente de su amor y misericordia.
