22 de abril de 2026
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron haber reemplazado la imagen de Cristo que fue destruida por uno de sus soldados en el sur del Líbano, y expresó su “profundo pesar” por lo ocurrido, tras la condena internacional que suscitó el hecho. “Hace poco, en plena coordinación con la comunidad local de Debel, en el sur del Líbano, la estatua dañada fue reemplazada por tropas de las FDI”, informó el ejército israelí en un comunicado oficial. Asimismo, precisó que “el Comando Norte trabajó para coordinar el reemplazo de la estatua desde el momento en que recibió el informe del incidente”. Las FDI expresaron “un profundo pesar por el incidente y están trabajando para garantizar que no vuelva a ocurrir en el futuro”, en referencia a la profanación de la cruz en la aldea de Debel, de mayoría cristiana. Según los resultados de la investigación interna, “un soldado de las FDI dañó un símbolo religioso cristiano mientras otro soldado fotografiaba el acto”. El informe añade que “otros seis soldados estaban presentes en el lugar y no actuaron para detener el incidente ni lo reportaron”. El ejército israelí reconoció que la conducta de los militares “se desvió completamente de las órdenes y valores de las FDI”, y reiteró que sus operaciones en el Líbano “están dirigidas únicamente contra la organización terrorista Hezbollah y otros grupos terroristas, y no contra los civiles libaneses”. “Desde el momento en que se recibió el informe del incidente, las FDI han estado trabajando para ayudar a la comunidad local a reemplazar la estatua”, señaló el comunicado. Como parte de las medidas disciplinarias, se determinó que el soldado que dañó el símbolo cristiano y el soldado que fotografió el acto serán retirados del servicio de combate y recibirán 30 días de detención militar. Además, “los demás soldados que permanecieron pasivos han sido citados a conversaciones de esclarecimiento”. Las FDI también que los protocolos sobre el respeto a símbolos religiosos “fueron reforzados para las tropas antes de su ingreso a las zonas pertinentes y volverán a ser reforzados para todas las tropas en el área tras el incidente”. Finalmente, el jefe del Estado Mayor condenó lo sucedido, afirmando que el hecho “constituye una conducta inaceptable y un fracaso moral, muy por encima de cualquier estándar aceptable y en contradicción con los valores de las FDI y el comportamiento esperado de sus tropas”. El incidente ocurre días después de que se difundieran imágenes de la destrucción de una representación de Jesucristo en el sur del Líbano, lo que provocó indignación y rechazo a nivel internacional, especialmente entre comunidades cristianas.
