09 de marzo de 2026
Las comunidades de Sagrada Familia y San Juan de Dios vivieron durante estos días significativas celebraciones de fe con la toma de posesión de sus nuevos pastores, en eucaristías presididas por el obispo de Chillán, monseñor Andrés Ferrada.
Toma de posesión en la Parroquia Sagrada Familia de Chillán El pasado sábado 28 de febrero, la comunidad de la Parroquia Sagrada Familia de Chillán celebró la toma de posesión del padre Boanerges Correa como su nuevo administrador parroquial, en una Santa Misa presidida por nuestro obispo, monseñor Andrés Ferrada. En la oportunidad, monseñor Ferrada invitó a las distintas comunidades a caminar unidas y a trabajar de la mano con el padre Boanerges, fortaleciendo la vida pastoral y la misión evangelizadora de la parroquia. Durante la celebración, la comunidad también expresó su profundo agradecimiento al diácono y encargado parroquial Juan Ramón Ovando, junto a su esposa Margarita Alarcón, y al padre Héctor Bravo, quien durante estos años acompañó con dedicación las actividades pastorales de la comunidad. Como Iglesia diocesana, damos gracias a Dios por su servicio y le deseamos al padre Boanerges una fecunda misión pastoral.
Fiesta patronal y toma de posesión en la Parroquia San Juan de Dios Este domingo, la comunidad de la Parroquia San Juan de Dios vivió una jornada especial al celebrar su fiesta patronal junto con la toma de posesión del padre Eduardo Mendoza como administrador parroquial. La eucaristía fue presidida por monseñor Andrés Ferrada y contó con la participación de numerosos fieles que acompañaron este significativo momento para la vida de la parroquia. Durante la celebración, los asistentes agradecieron el servicio y la dedicación del diácono Guillermo Stevens, quien acompañó la vida pastoral de la comunidad durante estos años. Asimismo, dieron una cálida bienvenida al padre Eduardo Mendoza, quien estuvo acompañado por su familia y por los presbíteros Boanerges Correa, Raúl Manríquez y Jorge Giacaman. Ambas celebraciones fueron momentos de gratitud, comunión y esperanza, en los que las comunidades renovaron su compromiso de seguir caminando juntas en la misión evangelizadora de la Iglesia.
