01 de julio de 2026
Papa León XIV nombró este 30 de junio a dos obispos latinoamericanos como nuevos miembros de la Sección para la Primera Evangelización y las Nuevas Iglesias Particulares del Dicasterio para la Evangelización. Se trata de Mons. Oscar Roberto Domínguez Couttolenc, Arzobispo de Tulancingo, en el estado mexicano de Hidalgo; y de Mons. Lisandro Alirio Rivas Durán, Obispo de San Cristóbal, en el estado venezolano de Táchira. Ambos prelados cuentan con una amplia experiencia misionera. Mons. Domínguez Couttolenc es actualmente responsable de la Dimensión Episcopal de Misiones de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), mientras que Mons. Rivas Durán forma parte de la Comisión para la Vida Consagrada y de la Comisión para la Misión, el Indigenismo y los Afroamericanos de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV). Con estos nombramientos, el continente americano suma cinco representantes entre los 19 nuevos miembros designados por el Pontífice. Además de los prelados de México y Venezuela, fueron incorporados el Cardenal Frank Leo, Arzobispo de Toronto (Canadá); Mons. Daniel Ernest Flores, Obispo de Brownsville (Estados Unidos), y Mons. Roger Joseph Landry, director nacional de las Obras Misionales Pontificias en Estados Unidos. La Sección para la Primera Evangelización y las Nuevas Iglesias Particulares forma parte del Dicasterio para la Evangelización, uno de los principales organismos de la Curia Romana, presidido directamente por el Papa. El dicasterio cuenta con dos pro-prefectos: el arzobispo italiano Salvatore Fisichella, responsable de la Sección para las Cuestiones Fundamentales de la Evangelización en el Mundo; y el Cardenal filipino Luis Antonio Tagle, quien dirige la sección a la que ahora se incorporan los dos obispos latinoamericanos. De acuerdo con la Constitución Apostólica Praedicate Evangelium, esta sección tiene la misión, entre otras, del “anuncio del Evangelio y la profundización de la vida de fe”. Entre sus responsabilidades también se encuentran “suscitar las vocaciones misioneras de clérigos, miembros de institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostólica y laicos”. Además, tiene la responsabilidad de la “erección de las circunscripciones eclesiásticas o sus modificaciones”.
