06 de octubre de 2026
La publicación es una propuesta colaborativa del Secretariado Pastoral de la Conferencia Episcopal de Chile; en conjunto a un grupo de académicos y funcionarios convocados por el Instituto Ciencias Religiosas y Filosofía de la Universidad Católica del Norte.
“Madre que acoge, espera y comparte”
Este año, la celebración adquiere un significado especial, ya que conmemoramos el centenario de la Virgen del Carmen como Patrona, Reina y Madre de Chile, acontecimiento que tuvo lugar el 19 de diciembre de 1926 y que confirmó, de manera visible y solemne , el amor filial de nuestro pueblo hacia quien ha acompañado nuestra historia como nación.
En este contexto jubilar, queremos contemplar a María desde el lema que anima nuestro mes: “Madre que acoge, espera y comparte”. Ella es la mujer de la escucha atenta; que sabe descubrir las necesidades de quienes la rodean; la discípula fiel que acoge la voluntad de Dios; la creyente que canta la esperanza de los pobres y sencillos; y la Madre que continúa acompañando a sus hijos e hijas en la construcción de una sociedad más fraterna y solidaria. A lo largo de estas semanas recorreremos un itinerario espiritual inspirado en la vida y el testimonio de la Virgen María.
Textos para el rezo diario, oraciones, cantos y guía para el Rosario
Junto con ello, como es habitual, la publicación ofrece un esquema permanente de textos para el rezo diario del mes de María (8 de noviembre al 7 de diciembre) en parroquias, capillas, universidades, colegios y comunidades. Se incluye, además, un repertorio de oraciones, canciones marianas, y una infografía sobre cómo rezar el Rosario.
Sabemos que las realidades en nuestro país son muy diferentes, por eso para quienes no tengan la posibilidad de asistir a las distintas procesiones y eucaristías preparadas en las diócesis o en las distintas comunidades parroquiales, les proponemos además una liturgia comunitaria, que puede ser animada por un laico/a ante la ausencia del sacerdote o el diácono.
Que el Mes de María 2026 sea, entonces, un espacio comunitario de oración y una invitación permanente a crecer en la oración personal, para proclamar con toda nuestra alma la grandeza del Señor y las maravillas que cada día hace en nosotros y entre nosotros, como lo hizo la Virgen María.
