07 de agosto de 2026
En la visita se reunió con diáconos permanentes y sus esposas, con el consejo de prevención diocesano y el presbiterio local.
La Diócesis de Chillán recibió la visita de Pilar Ramírez Rodríguez, directora ejecutiva del Departamento de Prevención de Abusos de la Conferencia Episcopal de Chile (CECh). La actividad se realizó por invitación del obispo y del Consejo Diocesano de Prevención, con el propósito de profundizar en la cultura del cuidado y fortalecer las acciones de prevención en la diócesis
Según explicó Pilar Ramírez, la visita se enmarca en una invitación realizada por el obispo y el Consejo Diocesano de Prevención para trabajar temas vinculados a la cultura del cuidado. Este enfoque, señaló, amplía la mirada frente a la crisis de los abusos y permite avanzar hacia relaciones más sanas y responsables dentro de las comunidades eclesiales.
Durante la jornada del lunes, la directora ejecutiva se reunió con el Consejo Diocesano de Prevención. En esa instancia conoció el trabajo que realiza la diócesis en materia de cuidado y buen trato, así como los avances en la implementación de ISE y los estatutos recientemente aprobados del Consejo.
También sostuvo un encuentro con los diáconos permanentes y sus esposas, con quienes abordó la prevención, el cuidado y el buen trato en sus ambientes pastorales y en el ejercicio de su ministerio.
El martes, se reunió con sacerdotes y responsables parroquiales de la diócesis. En el encuentro reflexionaron sobre el rol que cumplen en sus comunidades y sobre cómo pueden promover relaciones marcadas por el buen trato, el cuidado y la confianza.
“Estamos justamente trabajando en el rol que ellos tienen y cómo pueden fomentar en las comunidades estas relaciones de buen trato y de cuidado. Queremos que cualquier persona que quiera venir a nuestra Iglesia, conectarse y vivir cerca de Dios, pueda hacerlo sabiendo que entre todos intentaremos que este sea un contexto sano”, señaló.
Respecto del sentido de este trabajo, Pilar Ramírez precisó que la prevención de abusos continúa siendo una prioridad, pero ahora se comprende dentro de un marco más amplio: la cultura del cuidado.
“El Consejo Nacional se llama de Prevención de Abusos; el consejo diocesano también se llama de Prevención de Abusos, por todas las situaciones abusivas que ocurrieron durante muchos años. Pero lo que estamos haciendo hoy día, más que cambiar el nombre, es poner la cultura del cuidado como un horizonte”, indicó.
Finalmente, explicó que este enfoque no se limita a mantener buenas relaciones, sino que implica acoger la diversidad, proteger especialmente a las personas más vulnerables y asumir normas de cuidado para todos los integrantes de la comunidad: personas mayores, jóvenes, agentes pastorales y sacerdotes.
