30 de octubre de 2025

Voluntarios católicos participarán en la supervisión y garantía de transparencia en la ejecución de proyectos gubernamentales relacionados con infraestructuras, como parte de las medidas nacionales para combatir la corrupción. Así lo ha confirmado a la Agencia Fides Monseñor José Colin Bagaforo, obispo de Kidapawan, presidente de Cáritas Filipinas y uno de los líderes del foro “Church Leaders Council for National Transformation”, que reunió el pasado 21 de septiembre en Manila a más de cien mil personas de 200 organizaciones, entre movimientos, asociaciones, sindicatos y formaciones políticas, unidas contra la corrupción. Gracias a un “Memorando de cooperación” firmado entre Cáritas Filipinas y el Departamento de Obras Públicas y Carreteras, los voluntarios designados por las diócesis a través de sus Centros de Acción Social, que dependen de Cáritas, contribuirán a monitorear los proyectos públicos en las comunidades locales.
El acuerdo constituye una respuesta concreta a la indignación social, provocada por los denominados “proyectos fantasma”, financiados pero nunca ejecutados, destinados a la prevención de inundaciones y desastres climáticos en diversas regiones del país.
La colaboración permitirá que las parroquias ayuden a verificar denuncias sobre proyectos que no cumplen los estándares y a supervisar el avance de las obras. Los observadores de Cáritas visitarán los lugares correspondientes y reportarán sus hallazgos a un “Grupo de Monitoreo Conjunto”, aportando así transparencia y señalando posibles irregularidades. “Hemos pensado en esta solución -explica el obispo Bagaforo- porque el papel de la Iglesia no es solo denunciar las irregularidades, sino también ofrecer una guía moral a los funcionarios y ejecutores de los proyectos”, recordando los valores de “honestidad, responsabilidad y servicio al bien común”. De este modo –añade- se fortalece el sentido de corresponsabilidad ciudadana, animando a los fieles a contribuir en la buena gobernanza de las obras públicas, y permitiendo que, en el ámbito ejecutivo y judicial, “se apliquen las leyes vigentes sobre responsabilidad y corrupción”.
El compromiso de la comunidad católica filipina en la lucha contra la corrupción se manifiesta también en la invitación a los fieles a asistir a la misa dominical vestidos de blanco, como símbolo de pureza, transparencia y compromiso personal con la honestidad y el bien común.