09 de marzo de 2026

Siguiendo el ejemplo de las grandes figuras femeninas presentes en las Sagradas Escrituras, las mujeres católicas continúan desempeñando un papel indispensable en la vida de la Iglesia, la familia y la sociedad. La Iglesia “da gracias por el testimonio de fe, esperanza y caridad ofrecido por las mujeres: madres, abuelas, esposas, hijas, hermanas”. Así lo ha expresado el padre Giuseppe Xu durante la liturgia eucarística que se ha celebrado en la parroquia de Sanbei (diócesis de Ningbo) el domingo 8 de marzo, jornada en la que en todo el mundo se celebra el Día de la Mujer.
El sacerdote ha destacado el papel de las esposas y madres que “cuidan del hogar y de la familia con el amor y la ternura de Cristo, asumiendo con responsabilidad sus deberes” y transmitiendo también el don de la fe a los demás, comenzando por los hijos. La comunidad eclesial –ha proseguido– necesita el compromiso directo y la dedicación plena de las mujeres también en las iniciativas pastorales de las parroquias y en la labor de anuncio del Evangelio. Son las mujeres quienes sostienen y acompañan el crecimiento de la comunidad católica en China, y trabajan por el bien de toda la sociedad con su sentido de responsabilidad cristiana, “glorificando a Dios y haciendo el bien al prójimo”.
En la parroquia de Jiujiang, en la provincia de Jiangxi, las mujeres de la comunidad parroquial han vivido juntas la fiesta dedicada a ellas participando en la misa del tercer domingo de Cuaresma. El párroco Pang Rui, comentando el Evangelio del día, ha recordado que “la fe es un don gratuito de Dios” y que durante la Cuaresma “es necesario vivir en espíritu de conversión”, testimoniando el Evangelio en la vida diaria, como hacen muchas mujeres “con una fe a la vez suave y firme”. El párroco ha rendido homenaje a las mujeres presentes entregándoles claveles en nombre de la comunidad.
Asimismo, las voluntarias, religiosas y laicas involucradas en la labor pastoral de la comunidad de Xujiahui, en la catedral de Shanghái dedicada a San Ignacio de Loyola, han recibido flores como signos de gratitud y símbolos de respeto, ternura y comunión, que edifican y hacen crecer la Iglesia local gracias al testimonio de fe de las mujeres.
(NZ) (Agencia Fides 09/03/2026)