16 de marzo de 2026

Un momento importante para mirar hacia el presente y el futuro de la misión eclesial en la Amazonía y los próximos pasos del nuevo camino abierto con el Sínodo de los Obispos para la Región Panamazónica (2019) y con la exhortación apostólica postsinodal Querida Amazonia del Papa Francisco. Este es el objetivo de la VI Asamblea general de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), que se celebra en Bogotá del lunes 16 al viernes 20 de marzo.
Han sido convocadas a la Asamblea un centenar de personas: entre ellas, 45 con derecho a voto y una treintena de invitados especiales, además del personal de secretaría y de los servicios de la asamblea. Participan representantes de los pueblos indígenas amazónicos, obispos, religiosas y religiosos, sacerdotes y laicos.
Todos están llamados a debatir la “hoja de ruta” de las realidades eclesiales que trabajan en la Amazonía para el período 2026-2030. También deberán aprobar los “horizontes pastorales sinodales” delineados para los próximos años a través de una amplia consulta en los territorios. Además, la Asamblea deberá reasignar los cargos directivos de la CEAMA, comenzando por el de presidente, ejercido hasta ahora por el cardenal jesuita peruano Pedro Ricardo Barreto Jimeno, arzobispo emérito de Huancayo.
A la reunión, además de los delegados colombianos, asisten representantes de Brasil, Perú, Venezuela, Bolivia y Ecuador. Entre los participantes figura también el franciscano conventual vietnamita Dinh Anh Nhue Nguyen, secretario general de la Pontificia Unión Misional (PUM), enviado por el Dicasterio para la Evangelización (Sección para la primera evangelización y las nuevas Iglesias particulares).
Las sesiones de la Asamblea, que se celebran en la sede del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), tienen como el lema bíblico “Yo voy a realizar una cosa nueva, que está brotando. ¿No la notan?” (Is 43,19).
La CEAMA es un organismo eclesial regional creado a petición de los obispos de los territorios amazónicos tras la asamblea especial del Sínodo de los Obispos para la región panamazónica (octubre de 2019) y erigido canónicamente por el papa Francisco el 9 de octubre de 2021.
La Asamblea convocada en Bogotá tiene también la tarea de confirmar y evaluar las sinergias y formas de coordinación con otros organismos e instituciones eclesiales nacidos en los últimos años como signo de la cercanía de la Iglesia católica a los pueblos amazónicos. Entre ellos se encuentran la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), creada en 2014 como red continental al servicio de los pueblos y territorios amazónicos, así como iniciativas más recientes como la Red de Educación Intercultural Bilingüe Amazónica (REIBA) y el Programa Universitario Amazónico (PUAM), surgidas también a raíz del Sínodo de 2019.
Todos estos organismos comparten la misión de anunciar y testimoniar el Evangelio de Cristo en un territorio marcado por graves emergencias sociales y ambientales, donde las comunidades eclesiales pueden ser signo y semilla de esperanza para todos, comenzando por los pueblos indígenas.
Entre las prioridades señaladas en las orientaciones pastorales para los próximos años figura también el refuerzo del compromiso ecológico de las comunidades locales, para buscar respuestas concretas a las grandes y cada vez más preocupantes amenazas ambientales que afectan a la región.
A pocos meses de su elección pontificia, el Papa León XIV envió un largo telegrama a los obispos que participaban en agosto de 2025 en otro encuentro de la CEAMA celebrado también en Bogotá. «Es esencial -se leía en el mensaje firmado por el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin- que Jesucristo, en quien todas las cosas se recapitulan, sea anunciado con claridad y con inmensa caridad entre los habitantes de la Amazonía». El Papa agradecía además a los obispos «el esfuerzo por promover el mayor bien de la Iglesia para los fieles del querido territorio amazónico» y los exhortaba a «buscar, sobre la base de la unidad y de la colegialidad propias de un “organismo episcopal”, el modo de ayudar concreta y eficazmente a los obispos diocesanos y a los vicarios apostólicos en el cumplimiento de su misión».
(GV) (Agencia Fides 15/3/2026)