04 de marzo de 2026

Crece la expectativa por la visita apostólica que Papa León XIV realizará a la región de África Central del próximo 21 al 23 de abril. En 1982, Juan Pablo II visitó Guinea Ecuatorial y se reunió con el presidente Teodoro Obiang Nguema, marcando el inicio de una nueva etapa en las relaciones entre la Iglesia y el Estado.
Con motivo de esta próxima visita, la Agencia Fides ha conversado con la hermana Giusy Becchera, de las Hijas de María Auxiliadora (FMA), que trabaja en la arquidiócesis de Malabo. “La Iglesia es misionera y la gente está muy agradecida por el papel de los misioneros en nuestro país, porque aportan carismas y experiencias únicas”, afirma la religiosa.
“La Iglesia tiene las puertas abiertas”, subraya, destacando la estrecha colaboración entre la misión y el Gobierno. “El Estado coopera con los obispos de la Conferencia Episcopal (ECEG) para promover sectores clave como la educación, la sanidad y los valores éticos, fortaleciendo la cohesión social. Numerosas asociaciones, especialmente la de escuelas católicas, participan activamente en las iniciativas educativas y sociales. Es una cooperación real, basada en acuerdos firmados con la Santa Sede que regulan la colaboración en materia de enseñanza, asistencia sanitaria y cohesión social”, explica la hermana Giusy.
Al repasar la historia reciente, la hermana Giusy recuerda el renovado impulso de la Iglesia local que, pese al cierre de las iglesias entre 1968 y 1979, permaneció activa gracias a sacerdotes y laicos. “Aquí entre el 80 y el 87% de la población es católica. Desde el primer anuncio del Evangelio en esta tierra, los catequistas fueron considerados la ‘mano derecha’ de los sacerdotes. Hoy son líderes responsables de diversos grupos parroquiales, por lo que el papel de los laicos es fundamental en nuestra Iglesia”, señala.
“En la región sigue siendo significativa la presencia de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María (Claretianos), considerados los principales evangelizadores del país desde su llegada en 1883. Aunque otras congregaciones visitaron anteriormente el territorio, tuvieron que abandonarlo debido a epidemias. Los Claretians, en cambio, superaron esas dificultades y continúan activos hasta hoy”.
Actualmente, las FMA cuentan con tres presencias: dos en Malabo y una en Mongomo. En ambas localidades gestionan escuelas infantiles y primarias, un centro profesional y un oratorio; además, en Malabo dirigen también un liceo. “Nuestro compromiso va más allá de la escuela -explica la religiosa-: alcanzamos las periferias, a las familias vulnerables y a los jóvenes sin oportunidades, para ofrecer una educación que no sea solo instrucción, sino también dignidad, autonomía y futuro”.
Muchas competencias adquiridas por los jóvenes se traducen en un impacto positivo en sus familias y en la sociedad. Por ello, numerosos exalumnos hoy comprometidos en la vida social de Guinea Ecuatorial apoyan el sueño de Juan Bosco: “Buenos cristianos y honrados ciudadanos”.
“En las actividades que realizamos contamos siempre con el apoyo de nuestros colaboradores laicos y de los animadores que, a lo largo de los años, hemos formado según el carisma salesiano. También colaboramos con los diversos grupos de la Familia Salesiana, que nos acompañan en las distintas iniciativas para dar a conocer el carisma de nuestro Fundador” añade la religiosa.
Las Hijas de María Auxiliadora están presentes en el país como parte de la Inspectoría “María Doménica Mazzarello” (AEC), que comprende también Camerún, Gabón, Congo-Brazzaville y Chad. Su labor se centra en la educación, la formación y la promoción juvenil, siguiendo el carisma de san Juan Bosco y santa María Doménica Mazzarello.
(AP) (Agencia Fides 4/3/2026)