Este aumento marca un nuevo récord, superando las cifras de 2022 (438.321) y 2019 (347.511). La tendencia ascendente contrasta con las estadísticas de los años 80 y principios de los 90, cuando las llegadas apenas superaban las 10.000. Los Años Santos, coincidiendo con la festividad de Santiago el 25 de julio, generaron siempre un aumento significativo: 1993 (99.436), 1999 (154.613), 2004 (179.891) y 2010 (272.417).
De los peregrinos, el 44% eran españoles, siendo los andaluces los más representados. Entre los extranjeros, los estadounidenses encabezaron la lista con 32.063 llegadas, seguidos por los italianos (29.036) y los alemanes (24.342). Otros países entre los diez primeros fueron Portugal, Francia, el Reino Unido, México, Corea del Sur e Irlanda. También estuvieron representados países lejanos como Australia y Canadá: Austria ocupa el puesto 22 (2.429) y Suiza el 24 (1.882).
La Oficina de Peregrinos informa que el 42,6% citó “razones religiosas” para hacer el Camino, mientras que el 34,7% mencionó “razones religiosas y de otro tipo” y el 22,7% lo hizo por “razones no religiosas”. Este fenómeno ha trascendido el ámbito religioso, convirtiéndose en una tendencia y un acontecimiento de estilo de vida. La facilidad que brindan los servicios de transporte de mochilas y los paquetes turísticos completos, que incluyen traslado de equipaje, descripciones de rutas, reservas de hotel y asistencia de emergencia, ha contribuido al auge de esta experiencia única de peregrinación. El Camino de Santiago continúa atrayendo a buscadores espirituales y aventureros por igual, consolidando su lugar como una de las rutas de peregrinación más populares del mundo.
