Sin embargo, recomendó que las personas que van a viajar de otros estados para llevar ayuda a Acapulco tomen las “precauciones necesarias para su seguridad” y que el temor “no impida que nosotros queramos seguir ayudando; que paremos con la ayuda”.
El P. Velázquez Florencio aseguró que las donaciones llegarán a quienes más lo necesitan a través de organizaciones confiables como Cáritas Mexicana, sus parroquias, el Centro Minerva Bello y la Casa del Peregrino.
Mons. Ramón Castro Castro, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano, se unió al llamado a la solidaridad y a la donación a través de la Red Nacional Cáritas para apoyar a las víctimas en Guerrero.
