Tras rezar el Ángelus con unos 20 mil peregrinos presentes en la Plaza, el Pontífice dio “las gracias a todos los que – en tantos lugares y de distintas maneras – se unieron a la Jornada de ayuno, oración y penitencia que vivimos el viernes pasado, pidiendo por la paz en el mundo”.
Francisco invito a que “No nos rindamos. Sigamos rezando por Ucrania y también por la grave situación en Palestina e Israel y otras regiones en guerra”.
En concreto, el Papa Francisco pidió que “En Gaza, en particular, que haya espacio para garantizar la ayuda humanitaria y que los rehenes sean liberados inmediatamente. Que nadie renuncie a la posibilidad de detener las armas. Que cesen el fuego”.
El Papa mencionó que acababa de escuchar el programa A Su Imagen, de la televisión pública italiana, donde el Padre Ibrahim Faltas, vicario para Tierra Santa, pidió “¡Alto el fuego! ¡Alto el fuego!”. Y en ese contexto el Papa agregó: “Nosotros también, con el padre Ibrahim, decimos: ¡Alto el fuego! ¡Deténganse, hermanos y hermanas! ¡La guerra es siempre una derrota, siempre!”.
Finalmente, el Papa tuvo unas palabras para los afectados por un huracán en México: “Estoy junto a la población de la zona de Acapulco (México), azotada por un huracán muy fuerte. Rezo por las víctimas, por sus familias y por los que han sufrido graves daños. Que Nuestra Señora de Guadalupe sostenga a sus hijos en la prueba”.
