23 de octubre de 2026

 «San Juan de Capistrano, presbítero de la Orden de Hermanos Menores, que luchó en favor de la disciplina regular, estuvo al servicio de la fe y costumbres católicas en casi toda Europa, y con sus exhortaciones y plegarias mantuvo el fervor del pueblo fiel, defendiendo también la libertad de los cristianos. En la localidad de Ujlak, junto al Danubio, en el reino de Hungría, descansó en el Señor (1456)».

Juan de Capistrano nació en los Abruzzos (Italia) en 1386. Estudió leyes en Perusa, donde acabó ejerciendo de jurista. Sin embargo, al defender los intereses políticos del rey de Nápoles, acabó con sus huesos en la cárcel cuando la familia Malatesta ocupó la ciudad.

Fue en la cárcel donde Juan escuchó la llamada del Señor y se convirtió en sacerdote de los Frailes Menores, recuerda el santoral digital del Vaticano. Finalmente, pagó por su rescate una fuerte suma. Ya en libertad, vendió el resto de sus bienes y el dinero obtenido se lo entregó a los pobres antes de subirse a un burro vestido con harapos y una mitra donde estaban escritos sus pecados.

Predicador en Italia y Europa, tres meses antes de su muerte en octubre de 1456, condujo la batalla de Belgrado contra los turcos, por lo que se le consideró Salvador de Europa. Santo desde 1690, es el patrón de los capellanes militares.