06 de agosto de 2026

La Fundación CARF contribuyó a la formación de cerca de 2.0000 sacerdotes y seminaristas procedentes de 85 países y 1.200 diócesis, la mayoría de escasos recursos, en el curso académico 2024/2025. Así se desprende de la memoria anual publicada por esta institución española que preside Fernando Martín Scxharfhausen y que fue fundada por iniciativa del Beato Álvaro del Portillo, prelado del Opus Dei. De los 1.960 alumnos becados, 691 estudian Teología en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz en Roma o en la Universidad de Navarra (España); 686 en el Instituto Superior de Ciencia Religiosas; 246, Derecho Canónico; 143, Filosofía y 123 Comunicación Social Institucional. A ellos se suman 71 alumnos oyentes en diferentes materias, que no se examinan. Los sacerdotes y seminaristas proceden de 25 países de África y otros tantos de Europa; 13 de Asia, 9 de América del Sur, 7 de Centroamérica, 3 de América del Norte y 3 de Oceanía. En la presentación del documento, Fernando Martín se dirigió a los 5.200 benefactores anuales de la fundación, que han aportado cerca de 10 millones y medio de euros, destacando que su generosidad permite «asegurar que ningún joven con vocación se quede sin una formación integral por falta de recursos» y destacó que «en este mundo convulso y polarizado, la figura del sacerdote, como puente de paz, de reconciliación y de amor, se vuelve más vital que nunca». Del monto total, el 80 % de los recursos se destina casi en exclusiva a becas de formación a través de ayudas directas e indirectas, que también alcanzan a religiosos y profesores de religión. Y una pequeña parte alimenta el Patronato de Acción Social que facilita la misión pastoral en cualquier parte del mundo mediante la dotación de objetos litúrgicos a iglesias con escasos recursos, el sostenimiento del culto en parroquias con dificultades, la ayuda médico-sanitaria para seminaristas y sacerdotes desplazados de sus países de origen, así como la asistencia y el cuidado a sacerdotes mayores que carecen de compañía. A lo largo de 2025, cuatro exalumnos becados por la Fundación CARF fueron nombrados obispos, pero sólo uno ha sido ordenado. Se trata de Mons. Simón Bolívar Sánchez Carrión, Arzobispo titular de Rosella y Nuncio Apostólico en Honduras, el primer ecuatoriano en ser nombrado representante pontificio.