22 de junio de 2026

Un acontecimiento fuera de programa ha alegrado y reconfortado a la comunidad católica de Yiwu en su impulso misionero: se trata de la emoción que se percibe en las palabras de los padres procedentes de distintos países, que han agradecido a la comunidad eclesial la delicadeza mostrada con ocasión del Día del Padre, celebrado el domingo 21 de junio.
Se trata de padres colombianos, indios, coreanos y originarios de diversos países africanos. Empresarios, trabajadores y comerciantes católicos que se encuentran en China por motivos laborales. Jóvenes que viven lejos de sus familias con hijos pequeños, así como padres de edad avanzada, algunos de más de ochenta años. Durante su estancia en territorio chino, participan activamente y contribuyen de manera significativa a la vida y al crecimiento de la comunidad católica en la ciudad-mercado internacional de Yiwu, rica en humanidad y cercanía. Junto a los sacerdotes y fieles de la Iglesia local, comparten la experiencia de pertenecer a una casa común y de caminar juntos en la fe, la esperanza y la caridad.
En la parroquia dedicada a San José, consagrada e inaugurada el 18 de marzo de 2025 por monseñor Giuseppe Yang Yongqiang, obispo de Hangzhou, los padres extranjeros, junto con otros padres trabajadores inmigrantes procedentes de distintas provincias chinas, han celebrado la fiesta tradicional china dedicada a la familia –la Fiesta de las barcas Dragón– el 17 de junio. Muchos de ellos han preparado juntos el “zong zi”, dulce típico de esta festividad. Luego, en la jornada de ayer, participaron en la solemne liturgia eucarística, recibiendo al final de la misa un abanico con la imagen impresa de San José.
En el contexto particular de Yiwu, marcado por una fuerte presencia de trabajadores e inversores extranjeros, la participación común en las actividades ordinarias de la parroquia ofrece continuas oportunidades para experimentar una comunión que trasciende las fronteras étnicas y culturales.
Así, en Yiwu, el 22 de junio, bajo la guía del párroco Chang Zhengguo y del nuevo Consejo pastoral parroquial, el Día del Padre permitió experimentar la integración de diversas culturas con la cultura tradicional china. Una integración que se da de manera armoniosa gracias a la compartición de la misma fe en Cristo.
La Fiesta del Padre también se ha celebrado en varias partes de China por padrinos y sacerdotes, llamados a ejercer su ministerio con espíritu paterno. El obispo de Shanghái, Giuseppe Shen Bin, escribió en su cuenta en redes sociales: “Hoy es el Día del Padre. Recuerdo esforzarme cada día por ser un buen pastor”.