09 de junio de 2026

La isla de El Hierro, uno de los principales puntos de llegada de la ruta migratoria atlántica hacia Canarias, ha acogido recientemente un acto de oración y memoria por los migrantes fallecidos en el mar y por quienes han logrado alcanzar sus costas tras la travesía.
La celebración ha tenido lugar este sábado en el puerto de La Restinga, en el extremo sur de la isla, perteneciente a la diócesis Nivariense (que comprende las islas de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro).
La conocida Ruta Canaria, que parte principalmente desde la costa occidental de África, expone a numerosas embarcaciones precarias a la deriva en el océano Atlántico, lo que explica su llegada frecuente al archipiélago, en particular a la isla de El Hierro.
Según datos del Gobierno de Canarias, la isla, con apenas 11.700 habitantes, ha recibido en el último año, cerca de la mitad de las embarcaciones irregulares llegadas al archipiélago. Solo en 2024 desembarcaron en sus costas 23.994 migrantes, más de la mitad de los 46.843 llegados a Canarias ese año.
Bajo el lema “El Hierro alza la mirada”, la comunidad católica local ha celebrado esta iniciativa como preparación a la inminente visita del Papa. En la parroquia de Nuestra Señora de los Reyes se ha celebrado la Eucaristía, presidida por Eloy Alberto Santiago, obispo de San Cristóbal de La Laguna (Tenerife), acompañado por el cardenal Baltazar Porras, arzobispo emérito de Caracas, y por los sacerdotes de la pastoral insular. También ha estado presente el párroco de La Restinga y delegado de Cáritas en El Hierro, Darwin Rivas, uno de los impulsores de la acogida de migrantes en la zona quien ofrecerá su testimonio sobre la realidad pastoral de la migración en el archipiélago en el encuentro previsto con el Santo Padre en la Plaza del Cristo de La Laguna el próximo 12 de junio.
La celebración ha estado marcada por la preocupación pastoral ante la situación migratoria que vive el archipiélago. El obispo Eloy Alberto Santiago ha reiterado en numerosas ocasiones la necesidad de visibilizar el sufrimiento de quienes emprenden la travesía hacia Canarias, reclamando una mayor conciencia institucional ante lo que ha definido como un “drama humanitario en el que muchas personas pierden la vida”.
Tras la eucaristía, los participantes han recorrido en procesión el trayecto hasta el muelle de La Restinga en un clima de silencio y recogimiento, portando antorchas. Allí, el obispo ha elevado una oración por la isla y por las personas migrantes que han llegado a sus costas, y ha concluido el acto con un gesto simbólico de recuerdo, lanzando flores al mar en memoria de quienes han perdido la vida durante la travesía.
(LGR) (Agencia Fides 09/06/2026)