02 de junio de 2026
La custodia que se colocará en el altar en la plaza de Cibeles antes de la procesión del Corpus Christi en Madrid tiene casi cinco siglos de historia y, curiosamente, es propiedad del ayuntamiento de la capital. Tras la comunión, el Papa León XIV colocará una hostia consagrada en la custodia procesional del Ayuntamiento de Madrid, pronunciará la oración litúrgica correspondiente, incensará el Santísimo Sacramento y comenzará la solemne procesión eucarística. Está previsto que el Papa León XIV sea quien porte, en otra custodia, el Cuerpo de Cristo a lo largo del recorrido previsto, más corto del habitual, por la Calle de Alcalá hasta el cruce con la Gran Vía y vuelta a Cibeles. Una vez finalizada la procesión, el Pontífice incensará de nuevo el Santísimo Sacramento y realizará la oración correspondiente, tras lo que impartirá la bendición a los presentes custodia en mano. La custodia procesional fue encargada en el siglo XVI por el Concejo madrileño para la Solemnidad del Corpus Christi, durante el reinado del emperador Felipe II, quien había desplazado a Madrid su corte. La custodia municipal, realizada en plata, en parte dorada, tiene tres piezas: las andas, la custodia de asiento y la custodia portátil. Entre 1568 y 1574, el platero Francisco Álvarez talló las dos primeras, en las que se puede apreciar un estilo renacentista donde con formas arquitectónicas clásicas adornadas con motivos eucarísticos y bíblicos como espigas, uvas, profetas o ángeles, con otros que representan diferentes figuras humanas. El gran templete exterior que constituye las andas tiene ocho columnas corintias y en él destacan las figuras de los cuatro evangelistas y la de Cristo Salvador. En el interior, está inserta la gran custodia de asiento, que tiene forma de doble templete, labrada en su base con cuatro escenas de la Pasión de Cristo: la Santa Cena, el Lavatorio, la Oración en el Huerto y el Prendimiento. Por encima de ellas queda la figura del Resucitado. En el interior de la custodia de asiento, rodeada de ángeles que tocan instrumentos, queda la custodia de sol o portátil, obra de Francisco Moratilla, ya en el siglo XIX. El conjunto fue sometido a un profundo proceso de restauración y limpieza. Desde entonces, se custodia en el Museo de Historia de Madrid bajo una cúpula de cristal que la protege.
