05 de mayo de 2026

El Gobierno francés pretende sustituir parte de las vidrieras del siglo XIX de la Catedral de Notre-Dame de París —que sobrevivieron al incendio de 2019—, por un diseño más contemporáneo, con el objetivo de dejar una “marca del siglo XXI”. La emblemática catedral se ha convertido en el centro de la polémica después de que el pasado abril se hiciera pública la autorización para retirar las piezas históricas, una decisión adoptada por el Ministerio de Cultura de Francia. En concreto, se prevé reemplazar las vidrieras de seis de las siete capillas del lado sur de la nave, realizadas por el arquitecto y restaurador francés Eugène Viollet-le-Duc, quien concibió un diseño fiel al estilo gótico, con representaciones de figuras religiosas y escenas bíblicas. Esta decisión  puede recurrirse en el plazo de dos meses, y ya son varias las asociaciones las  han mostrado su disconformidad e instado a los ciudadanos a expresar su opinión. Es el caso de la recogida de firmas propuesta por La Tribune de l’Art junto con la asociación Sites & Monuments, que tiene previsto presentar un recurso ante los tribunales. Cabe recordar que esta asociación ya interpuso un recurso en 2025, en el que cuestionaba la legitimidad del organismo encargado de la reconstrucción de la catedral, y que fue desestimado por el Tribunal Administrativo de París. Los detractores subrayan que las vitrinas del siglo XIX están clasificadas como monumento histórico, al igual que el conjunto del templo. Al haber sobrevivido al incendio, alegan que no puede hablarse propiamente de restauración, sino de una intervención que es considerada por algunos como innecesaria, y además susceptible de alterar la identidad de la catedral. El proyecto fue dado a conocer en 2024 y sometido a concurso. Con la aprobación del Arzobispado de París, se adjudicó a la artista Claire Tabouret y al taller Simon-Marq, cuya propuesta presenta obras más modernas y abstractas, con figuras simplificadas y colores intensos. Según un comunicado del Elíseo francés, el Arzobispo de París, Mons. Laurent Ulrich, consideró que los nuevos diseños cumplen con los requisitos de la catedral. La intervención abarcará una superficie de 121 metros cuadrados de los aproximadamente 2.500 que ocupan las vidrieras del templo, que se extienden desde la Edad Media hasta el siglo XXI. Se prevé que las nuevas vidrieras —que representan el el 5% de la superficie total de las más de 120 existentes—estén instaladas a finales de 2026. El 5 de abril de 2019, la capital francesa fue testigo de una de las tragedias más devastadoras de su historia reciente. Su icónica catedral, símbolo religioso, arquitectónico y cultural que había resistido el paso de los siglos, se vio envuelta en llamas. Cinco años después, el 7 de diciembre de 2024, sus puertas volvieron a abrirse, marcando un nuevo comienzo para la iglesia restaurada. Desde su reapertura, la afluencia de fieles y peregrinos a la catedral no ha cesado. Apenas un mes después de su inauguración, el templo había recibido ya 800.000 visitas, lo que equivale a cerca de 29.000 personas al día. La cifra no ha dejado de crecer. Según un informe publicado en julio de 2025, hasta el 30 de junio el número total de visitantes supera los seis millones, con una media diaria de aproximadamente 35.000 personas.