15 de abril de 2026

Conforme el avión que lleva al Papa León XIV se acerca a Camerún, la expectativa crece en la comunidad católica, especialmente en las religiosas y niños que son acogidos en el Orfanato Ngul Zamba, el cual será visitado por el Pontífice este 15 de abril. El Santo Padre iniciará con Camerún la segunda etapa de su viaje apostólico a África. León XIV permanecerá en este país de África Central hasta el sábado 18, para luego ir a Angola y finalmente a Guinea Ecuatorial. En la capital camerunés de Yaundé se encuentra el Orfanato Ngul Zamba, una institución dirigida por la Congregación de las Hijas de María y que acoge a niños y jóvenes pobres abandonados por sus familias. “Acogemos a niños encontrados en la calle, niños rechazados. A veces, los servicios sociales los acogen y los traen con nosotros, incluso recién nacidos, y aun así los cuidamos”, explica a Vatican News la superiora general de la Congregación, Madre Régine Cyrille Ngono Bounoungou.“Jamás imaginamos que el Papa vendría hasta aquí a visitarnos. Estos pequeños son nuestros hijos, los pobres. Su llegada es una inmensa gracia para todos; contaremos con su bendición, que sin duda ayudará en nuestra labor, asegurando que estos niños puedan convertirse en cristianos comprometidos mañana”, expresó la religiosa. De acuerdo con el medio vaticano, el Orfanato Ngul Zamba fue fundado entre 1982 y 1983. Funciona en el barrio de Ngoa-Ekelle, conocido por su pobreza y alto riesgo. Actualmente acoge a 64 menores de edad de entre 3 y 18 años. Sin embargo, sostener este hogar es difícil, pues no tienen un financiamiento constante. “Hay personas de buena voluntad que vienen esporádicamente a ofrecer ayuda, tal vez con un saco de arroz, jabón, etc., pero no contamos con un apoyo real y constante, solo con el de nuestra comunidad”, relató la superiora. Sobre los menores, compartió que para ellos “es muy duro crecer sabiendo que te encontraron desnudo entre la basura, sabiendo que fuiste rechazado por tus propios padres”. “Necesitamos estar con ellos, a su lado, todos los días, a todas horas, para que comprendan que, a pesar del rechazo que hemos sufrido, estamos aquí para ayudarlos a crecer. Y esto nos da la fuerza para continuar”, afirmó. Por ello, la hermana Thècle-Juliette Mbia, consejera general, expresó su confianza en que la visita de León XIV les ayude a recuperarse. “Y esto no solo concierne a nuestro orfanato, que es una parte de todo nuestro país. Nuestra esperanza es que el Santo Padre traiga justicia y reconciliación a nuestros niños, una bendición para que puedan desarrollarse espiritual, material, intelectual y moralmente. Todos necesitamos su gracia”, expresó.