01 de abril de 2026
En la Catedral de Chillán se desarrolló este martes la Misa Crismal, una de las celebraciones más significativas del calendario litúrgico, presidida por el obispo de la diócesis, monseñor Andrés Ferrada, junto a los sacerdotes y diáconos permanentes del territorio. En la eucaristía, el obispo bendijo los óleos de los enfermos y de los catecúmenos, además de consagrar el santo crisma, signos que acompañan la vida sacramental de la Iglesia. Asimismo, los presbíteros renovaron sus promesas sacerdotales ante el obispo, en presencia de una asamblea que participó activamente de la celebración. En su homilía, monseñor Ferrada se refirió al sentido de esta misa en el contexto de la Semana Santa. “Es el hoy de su pascua que con esta misa solemne comenzamos a vivir la celebración anual que haremos desde el jueves en la noche del santo triduo pascual. Es el hoy, es la hora de Jesús, es su unción, su bautismo”, señaló. Agregó que Cristo continúa su misión en la Iglesia a través del pueblo de Dios. “Jesús continúa su misión mesiánica en la Iglesia y en el mundo a través del santo pueblo de Dios, un pueblo sacerdotal y ministerial que consagra el mundo con el ofrecimiento de nuestras obras y de nuestras propias vidas”, afirmó, destacando el valor del sacerdocio común de los fieles. En esa línea, el obispo profundizó en el ministerio sacerdotal, indicando que los presbíteros y el obispo son llamados a ser “signos vivos e instrumentos de Cristo, buen pastor y siervo, cabeza y esposo de la Iglesia”, con el fin de servir al pueblo de Dios. Durante la celebración, también agradeció la labor de los sacerdotes de la diócesis, especialmente de quienes enfrentan dificultades. Recordó además el testimonio del padre Manuel Mosquera, destacando su servicio pastoral pese a su edad. Monseñor Ferrada subrayó que el ministerio sacerdotal es fundamental para la vida de la Iglesia, al permitir que los fieles puedan alimentarse de la eucaristía, acceder al sacramento de la reconciliación y recibir la unción de los enfermos en momentos de dificultad. En la parte final de su homilía, el obispo realizó un llamado a la comunidad a orar por las vocaciones sacerdotales. Invitó a rezar por esta intención en todas las celebraciones a lo largo de la diócesis y a acompañar de cerca a los sacerdotes. “Les pido que ayuden a sus sacerdotes a vivir su vocación con sana amistad, cuidados, consejos y correcciones oportunas. No los dejen solos, sean cercanos”, expresó. Asimismo, advirtió sobre la necesidad de contar con más sacerdotes en la diócesis para fortalecer la presencia pastoral en parroquias, comunidades educativas, hospitales, cárceles y movimientos, e invitó a orar especialmente por las vocaciones y por el seminarista Alexis. Las celebraciones de Semana Santa continuarán en la Catedral de Chillán este jueves a las 20.00 horas con la Misa Cena del Señor. El viernes, en tanto, se realizará un retiro a las 10.00 horas dirigido por monseñor Andrés Ferrada y el Vía Crucis a las 17.00 horas. El sábado, la Vigilia Pascual se celebrará a las 21.00 horas, todas en el templo.
