25 de marzo de 2026

La película En busca del Mesías aborda la experiencia de personas de origen judío que acogieron a Jesús como el ungido, en quien se cumplen las promesas de Dios a su pueblo, el único que pervive desde la antigüedad. La última cinta de Goya Producciones, dirigida por Andrés Garrigó, se estrenará el 10 de abril en España y llegará a Centroamérica a finales del próximo mes y a EE. UU. en la segunda mitad del año. Desde un planteamiento muy respetuoso y valorativo del pueblo judío en la línea de la declaración Nostra aetate, que subraya que “si bien la Iglesia es el nuevo Pueblo de Dios, no se ha de señalar a los judíos como reprobados de Dios ni malditos, como si esto se dedujera de las Sagradas Escrituras”, ni se puede achacar a los judíos de todos los tiempos la condena de Cristo.   Tras esta declaración, San Pablo VI fue el primer Pontífice en viajar a Tierra Santa en la era moderna; San Juan Pablo II visitó la Sinagoga de Roma, el campo de Auschwitz y estableció relaciones diplomáticas con Israel; Benedicto XVI, el Papa alemán, también acudió al campo de exterminio icónico del holocausto ejecutado por la ideología nacionalsocialista; y el Papa Francisco y León XIV han seguido la senda marcada por Nostra aetate.  El documental hace un recorrido por personajes actuales y de la historia reciente que, desde su origen judío, transitaron el camino hasta el reconocimiento de Jesús como el Mesías esperado por el pueblo de la Antigua Alianza.  Así, la cinta cuenta con los testimonios del filósofo francés Frabrice Hadjadj, la neonatóloga estadounidense Robin Pierucci, el profesor del Harvard Bussines School Roy Schoeman; el filósofo brasileño Edgar Leite Ferreita, el crítico literario británico Robert Asch, la teóloga norteamericana Dawn Eden y la profesora argentina de pastoral bíblica Luciana Rogowicz.

“Completar su camino hacia Jesús”  «Una película de estas [características], lógicamente, no se le ocurre a uno porque sí”, explica Andrés Garrigó a ACI Prensa. “Es un tema que no se ha tratado en el cine, a la gente le tiene un poco de miedo”, añade.  La idea nació de la sugerencia de una persona de México. “No creíamos que fuera posible, pero reflexionando y luego investigando, encontramos que había cosas formidables, magníficas, y que había gente fabulosa que tenía cosas que contar sobre el Mesías y sobre el descubrimiento a partir del judaísmo para completar su camino hacia Jesús”. Uno de los retos narrativos a los que se enfrentaron los productores fue «tener una actitud de corazón abierto y saber que en la Iglesia [los judíos] están bienvenidos, que los papas los han acogido y que son, bueno, una parte indispensable de la Iglesia”.  Este eje central narrativo de la película está especialmente recogido en una grabación de San Josemaría Escrivá que responde, en una de sus conocidas tertulias, a la pregunta de una joven judía, menor de edad, a la que sus padres no le permiten bautizarse. «Como lo dice allí el propio San Josemaría, nuestros mayores amores son judíos, ¿no? Son Jesús y la Virgen”, recuerda Garrigó.  Desde ese punto, “todo lo demás es una actitud abierta y ellos, en cuanto descubren a Jesús, pues son los más implicados, los que se sienten a cumplir un designio eterno, de pueblo elegido, que al final cumple su camino”, describe el director.  “Se sienten judíos después de la conversión, pero judíos ya cumpliendo lo que Jesús había previsto para ellos”, concluye.   “En busca del Mesías también aborda otras figuras de origen judío que abrazaron la fe católica, en especial en el último siglo. El Rabino jefe de Roma, Eugenio Zolli; Santa Edith Stein, filósofa alemana que acabó siendo carmelita y que fue canonizada por San Juan Pablo II y nombrada patrona de Europa y doctora de la Iglesia; Bernard Nathanson, conocido como el “rey del aborto” en EE. UU.; o el poeta francés Max Jacob, cuyo padrino de bautismo fue su amigo Pablo Picasso.