“Creo que no hay mayor riqueza para los padres que tener hijos sacerdotes, porque el sacerdote, especialmente cuando administra los sacramentos, es Jesús en ellos. Es algo muy sagrado”, afirmó Eliete Dahan dos Santos, de 79 años, madre de los curas gemelos Wallace y Wellington Dahan dos Santos, de la Arquidiócesis de Niterói en Brasil.
“La gente dice: ‘¿mi hijo puede ser sacerdote?’. Están muy contentos si eso pasa con los hijos de otros pero no con los suyos. Quieren que sean médicos, abogados, personas de mucho poder”, continuó Eliete, quien precisa que “es un gran don de Dios” tener hijos sacerdotes.
Para Eliete, “viendo el mundo de hoy, escuchando las noticias de hoy, hay un agradecimiento eterno a Dios por haber llamado” a sus hijos, “a los dos”. “Me encuentro dentro de un gran misterio, un amor de Dios muy visible por mi familia”, expresó
